Si eres autónomo, tienes hasta el 31 de octubre de 2026 para cambiar tu base de cotización en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y ajustar tu cuota a tus ingresos reales. Es una decisión que afecta a lo que pagas cada mes y también a lo que cobrarás si enfermas, tienes un accidente, te quedas sin actividad o llegas a la jubilación. Te explicamos cómo funciona el sistema de cotización por rendimientos, qué tramos hay en 2026 y qué conviene tener en cuenta antes de cambiar la cuota.
Plazo y efectos del cambio de base de cotización
El cambio puede solicitarse hasta el 31 de octubre de 2026 y tendrá efectos desde el 1 de noviembre de 2026. Los autónomos son los únicos trabajadores que eligen la base por la que cotizan, siempre dentro de los límites que les corresponden según su tramo de rendimientos y su edad. El trámite se hace de forma telemática a través del sistema RED, pero hay que respetar los periodos establecidos, porque si te pasas de plazo tendrás que esperar al siguiente.
Cómo funciona la cotización por rendimientos netos en el RETA
La cuota de autónomos se calcula según los rendimientos netos. Para ello existen unas tablas con 15 tramos de rendimientos netos mensuales, cada uno con su base mínima y su base máxima. Si tus ingresos han cambiado, te toca situarte en el tramo que corresponda y elegir una base dentro de ese intervalo.
Para determinarlo se tienen en cuenta todos los rendimientos netos del año natural de tus distintas actividades profesionales o económicas. Da igual que las ejerzas por cuenta propia o como socio de una entidad, con o sin personalidad jurídica, siempre que por ellas no debas estar de alta como trabajador por cuenta ajena. El rendimiento neto de cada actividad se calcula con las normas del IRPF, con algunas particularidades según el colectivo.
Cómo calcular tus rendimientos netos
Al importe resultante se le resta un 7 % en concepto de gastos generales. El porcentaje baja al 3 % en dos casos:
- Administradores de sociedades mercantiles capitalistas con una participación igual o superior al 25 %.
- Socios de una sociedad mercantil capitalista con una participación igual o superior al 33 %.
Para aplicar el 3 % basta con haber estado de alta en el régimen noventa días durante el periodo a regularizar. Después se calcula el promedio mensual de esos rendimientos anuales y, con él, se escoge la base de cotización que determina la cuota.
Bases de cotización de autónomos en 2026
En 2026 hay una tabla reducida para los rendimientos más bajos y una tabla general para el resto. La reducida cubre los tres primeros tramos, con bases entre 653,59 y 1.166,70 euros al mes. La general tiene doce tramos: la base mínima va desde 950,98 euros en el primero hasta 1.928,10 en el más alto (rendimientos superiores a 6.000 euros mensuales), y la base máxima llega a 5.101,20 euros.
Sobre esa base se aplican estos tipos:
- Contingencias comunes: 28,30 %.
- Contingencias profesionales: 1,30 %.
- Cese de actividad: 0,90 %.
- Formación profesional: 0,10 %.
- Mecanismo de equidad intergeneracional: 0,9 % sobre la base de contingencias comunes.
Qué pasa si eliges una base que no se corresponde con tus ingresos reales
Las bases que eliges cada año son provisionales hasta que se hace la regularización anual. Cuando termina el año natural, la Administración Tributaria envía a la Tesorería General de la Seguridad Social los rendimientos reales de cada autónomo y se compara con lo cotizado:
- Si cotizaste de menos: se te notifica la diferencia y debes pagarla antes del último día del mes siguiente a la notificación.
- Si cotizaste de más (por encima de la base máxima de tu tramo), la Tesorería General de la Seguridad Social te devuelve la diferencia antes del 30 de abril del ejercicio siguiente a aquel en que se comuniquen los rendimientos.
Por eso conviene ajustar bien la base desde el principio: elegir una demasiado baja puede traducirse en un pago extra, y una demasiado alta en adelantar dinero que tardarás en recuperar.
Por qué conviene elegir bien la cuota
La base de cotización marca la cuantía de las prestaciones por enfermedad, accidente, cese de actividad, maternidad y jubilación. Cotizar por una base baja reduce la cuota mensual, pero también el importe de esas prestaciones y de tu futura pensión. Cotizar por una más alta supone más gasto hoy y una mayor protección mañana. No hay una respuesta única: depende de tus ingresos, de tu situación personal y de tus planes de futuro.
Cómo decidir tu base antes del 31 de octubre
Los pasos más prácticos son estimar tus rendimientos netos del año, aplicar la deducción de gastos generales que te corresponda y ver en qué tramo te sitúas. Si no tienes claro cuál es tu tramo o qué base te conviene, es mejor calcularlo con un despacho especializado en asesoría para autónomos en Barcelona antes de que se cierre el plazo, porque un cambio fuera de fecha no podrá aplicarse hasta más adelante. Cuanto antes se plantee, más margen habrá para hacer números con calma.






