La publicación de la Orden PJC/297/2026 marca el inicio de un nuevo escenario en materia de cotización a la Seguridad Social. Aunque muchas de sus bases parten de normativa previa, lo cierto es que introduce ajustes relevantes que afectan directamente a empresas, autónomos y empleadores.
El principal problema no está en entender la norma, sino en aplicarla correctamente. Y es que, aunque la orden se ha publicado el 31 de marzo de 2026, gran parte de sus efectos se aplican con carácter retroactivo desde el 1 de enero, lo que obliga a revisar cotizaciones ya realizadas.
Régimen General: bases de cotización y coste real para la empresa
En el Régimen General, el tope máximo de la base de cotización se fija en 5.101,20 euros mensuales, mientras que la base mínima queda vinculada al SMI, situándose en muchos casos en torno a los 1.424,40 euros. Este ajuste impacta especialmente en trabajadores con salarios bajos o categorías profesionales inferiores, donde es más probable que se generen desajustes respecto a lo cotizado en meses anteriores.
Más allá de las bases, es importante entender el coste real de cotización. Aunque el tipo por contingencias comunes se mantiene en el 28,30 %, este no refleja el coste total. A él se suman otros conceptos como el FOGASA (0,20 %), la formación profesional (0,70 %) o el MEI, que en 2026 asciende al 0,90 %. La suma de estos porcentajes, aparentemente menores, es lo que termina elevando de forma significativa el coste laboral.
A esto hay que añadir las contingencias profesionales y particularidades como la cotización de horas extraordinarias o los ajustes en contratos temporales. En estos últimos, especialmente en contratos de muy corta duración, se mantiene una cotización adicional que puede resultar poco relevante de forma aislada, pero que adquiere un peso considerable en sectores con alta rotación.
Situaciones especiales, MEI y salarios altos: dónde suelen aparecer los errores
Uno de los puntos donde más errores se detectan no es en la cotización ordinaria, sino en situaciones especiales. Casos como la incapacidad temporal, la maternidad, la reducción de jornada o la suspensión de contrato requieren recalcular la base de cotización siguiendo reglas específicas. No hacerlo correctamente puede generar diferencias que posteriormente deberán regularizarse.
A esto se suma el impacto creciente del MEI y de la cotización adicional de solidaridad. El primero se aplica sobre la base de contingencias comunes, mientras que la segunda afecta a los salarios que superan la base máxima. En estos casos, no solo se mantiene el tope de cotización, sino que se aplican porcentajes adicionales por tramos sobre el exceso.
Este punto es especialmente relevante en perfiles de alta dirección o en empresas con estructuras salariales elevadas. Muchas organizaciones aún no han incorporado plenamente este impacto en sus previsiones de costes.
Autónomos en 2026: sistema por tramos y decisiones estratégicas
En el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), se mantiene el sistema de cotización basado en los rendimientos netos, con una estructura de tramos que determina la base de cotización. La base máxima se alinea con la del Régimen General, situándose también en 5.101,20 euros mensuales.
El principal riesgo para el autónomo no está tanto en la norma como en su aplicación práctica. Elegir una base que no se corresponde con los ingresos reales puede dar lugar a regularizaciones posteriores. Además, el coste total no depende únicamente del tipo general del 28,30 %, sino que incluye contingencias profesionales, MEI, cese de actividad y formación profesional.
La orden introduce también matices relevantes para determinados perfiles, como autónomos societarios, administradores o colaboradores familiares. En algunos casos, se permite mantener la base previa o ajustarla según las nuevas reglas, lo que abre la puerta a decisiones estratégicas que conviene analizar con detalle.
En situaciones de pluriactividad, además, puede existir derecho a devolución de cuotas cuando se superan determinados límites de cotización. Es un aspecto que muchas veces se pasa por alto y que, en determinados niveles de ingresos, puede tener un impacto económico significativo.
Empleados de hogar y otros supuestos específicos
El sistema especial de empleados de hogar también se actualiza en 2026 con una nueva escala de bases en función de la retribución mensual. Sin embargo, uno de los errores más habituales en este ámbito es no incluir la parte proporcional de las pagas extraordinarias en el cálculo del salario.
Este detalle, aparentemente menor, puede provocar que la relación laboral se sitúe en un tramo incorrecto, afectando directamente a la cotización. Además, el tipo aplicable y las posibles bonificaciones dependen en gran medida del tipo de contrato y de las condiciones específicas de la relación laboral.
Regularización de diferencias: el punto más critico de la cotización a la Seguridad Social
Uno de los aspectos más sensibles de la orden es la gestión de las diferencias de cotización generadas desde el inicio del año. La normativa establece mecanismos para ingresar estas diferencias sin recargo dentro de determinados plazos, pero esto no ocurre de forma automática.
Las empresas deben revisar las liquidaciones ya presentadas, detectar posibles desviaciones y actuar dentro de los plazos establecidos para evitar recargos. Este proceso, que muchas veces se deja en segundo plano, es en realidad uno de los más importantes desde el punto de vista operativo.
Esperar a que el sistema lo corrija por sí solo es un error frecuente que puede traducirse en costes innecesarios.
Cómo afrontar la cotización a la Seguridad Social en 2026 con seguridad
La aplicación de esta orden no debería abordarse como un simple ajuste técnico. Requiere una revisión global de la estructura de cotización a la Seguridad Social, tanto en empresas como en autónomos.
Es recomendable analizar las bases aplicadas, revisar los tipos de cotización, ajustar previsiones de costes y evaluar el impacto en situaciones específicas como contratos temporales, salarios elevados o actividades por cuenta propia. También es clave contar con asesoramiento especializado que permita interpretar correctamente la normativa y evitar errores.
La cotización a la Seguridad Social en 2026 introduce cambios que, aunque puedan parecer técnicos, tienen un impacto directo en la gestión económica de empresas y profesionales.
No revisar estos ajustes a tiempo puede derivar en regularizaciones, recargos o costes adicionales que podrían haberse evitado con una correcta planificación.
En Agustí & Asociados, despacho de abogados y asesores en Barcelona, ayudamos a empresas y autónomos a adaptarse a la normativa vigente, revisando su situación y garantizando una correcta aplicación de las obligaciones en materia de cotización a la Seguridad Social.






