La Inspección de Trabajo y Seguridad Social entra en una nueva fase. El Plan Estratégico 2025-2027: más control, más cruce de datos y menos margen para el descuido. Las empresas que sigan funcionando “como siempre” sin revisar sus procedimientos internos se exponen a requerimientos, actas y sanciones que, en muchos casos, podrían haberse evitado.
No se trata de un plan teórico ni lejano. Las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo se iniciarán muchas veces sin visita previa, simplemente por inconsistencias detectadas en bases de datos, nóminas o registros horarios.
En este artículo te explicamos qué va a mirar la Inspección, por qué lo va a mirar y cómo puede prepararse tu empresa de forma realista para el período 2025-2027.
Las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo: menos visitas y más datos cruzados
El nuevo plan parte de una idea clave: la tecnología permite detectar incumplimientos sin necesidad de pisar la empresa. El cruce de información entre la Inspección, la Seguridad Social y la Agencia Tributaria será mucho más intenso.
Esto significa que los errores administrativos, aunque no sean intencionados, pueden activar actuaciones inspectoras. Desajustes entre nómina y cotización, registros horarios poco creíbles o contratos mal definidos ya no pasarán desapercibidos durante meses.
La Inspección quiere estar más presente en la vida laboral real de las empresas, no solo cuando surge un conflicto o una denuncia.
Contratación laboral: el foco vuelve a la temporalidad
Uno de los ejes centrales del Plan Estratégico 2025-2027 será, de nuevo, la lucha contra el fraude en la contratación. Especial atención recibirán los contratos temporales y los fijos-discontinuos.
La Inspección analizará con lupa si la causa del contrato temporal está correctamente definida y si responde a una necesidad real. Las causas genéricas o poco detalladas equivalen, en la práctica, a un contrato indefinido.
También se revisarán las extinciones durante el período de prueba cuando estas encubran despidos improcedentes o se utilicen de forma sistemática para evitar indemnizaciones.
En el caso de los contratos fijos-discontinuos, el criterio será claro: solo son válidos cuando la actividad es realmente intermitente. Si el trabajo se repite durante todo el año, aunque sea con variaciones, la Inspección considerará incorrecta esta modalidad.
Salarios, SMI y cotizaciones: coherencia absoluta
Otro de los grandes pilares del plan es el control conjunto de salario, cotización y encuadramiento en Seguridad Social. Ya no se analizarán estos elementos de forma aislada.
El cumplimiento del Salario Mínimo Interprofesional será prioritario, especialmente en sectores sin convenios claros o con estructuras salariales complejas. Pero no solo se mirará el salario en sí, sino su reflejo correcto en las bases de cotización.
Cualquier incoherencia entre lo que figura en nómina y lo que se comunica a la Tesorería General de la Seguridad Social puede generar un expediente automático, incluso cuando el origen sea un simple error administrativo.
Jornada laboral y registro horario: se acaba la improvisación
El registro de jornada seguirá siendo uno de los grandes detonantes de sanción. Las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo contrastarán tres elementos: lo que marca el sistema, lo que se observa en la realidad y lo que declaran los trabajadores.
Los registros “de cortesía”, firmados de forma automática o alejados de la jornada real, están claramente en el punto de mira. También se intensificará el control de las horas extras no declaradas y de los contratos a tiempo parcial en los que, de facto, se trabaja como si fueran jornadas completas.
Cuando existan horas complementarias, deberán estar pactadas por escrito. La falta de estos acuerdos es uno de los errores más habituales detectados en inspección.
Teletrabajo y desplazamientos internacionales: una nueva prioridad
El Plan Estratégico 2025-2027 incorpora de forma expresa el control del teletrabajo, especialmente cuando se realiza desde el extranjero.
La Inspección reforzará la coordinación con Hacienda y Seguridad Social para detectar situaciones irregulares: trabajadores dados de alta en España que prestan servicios de forma habitual desde otros países sin cumplir los requisitos legales.
Las empresas deberán conocer y poder acreditar dónde se trabaja realmente, así como analizar el impacto laboral, fiscal y de Seguridad Social de estas situaciones.
Inteligencia artificial y algoritmos: transparencia obligatoria
Por primera vez, el Plan Estratégico 2025-2027 introduce de forma clara la vigilancia del uso de inteligencia artificial y sistemas automatizados en la gestión laboral.
Si la empresa utiliza algoritmos para asignar tareas, evaluar rendimiento, organizar turnos o tomar decisiones que afecten a las condiciones de trabajo, deberá poder explicar su funcionamiento y demostrar que no genera sesgos ni discriminación.
No se trata de prohibir el uso de estas herramientas, sino de exigir transparencia y control.
Prevención de riesgos laborales: menos papeles y más realidad
En materia de prevención, las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo pretenden reforzar su presencia en sectores con mayor siniestralidad, como construcción, industria, logística o agricultura.
Ya no bastará con tener documentación formal. Se exigirá evidencia real de implantación: formación efectiva, uso de EPIs, evaluaciones de riesgos actualizadas y vigilancia de la salud correctamente aplicada.
En estos sectores, la falta de coherencia entre lo documentado y lo que ocurre en la práctica es uno de los motivos más frecuentes de actas graves.
Igualdad, acoso y colectivos vulnerables
Las obligaciones en materia de igualdad también ganan peso. Las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo comprobarán no solo la existencia de planes de igualdad y protocolos frente al acoso, sino su aplicación efectiva.
Un plan archivado sin seguimiento real no será suficiente. Se pedirán evidencias de medidas implantadas, evaluaciones y revisiones periódicas. Además, se intensificará la protección de colectivos especialmente expuestos a situaciones de precariedad o discriminación.
El propio Plan Estratégico 2025-2027 deja claro en qué consistirán las nuevas campañas de la Inspección de Trabajo. Por eso, anticiparse es la opción más inteligente. Una revisión preventiva permite detectar errores, corregirlos y ordenar la documentación antes de que exista un requerimiento formal. Y aquí entra en juego contar con profesionales especializados que te asesoren correctamente.
Prepararse no significa “tener miedo”, sino asumir que el contexto ha cambiado y que la improvisación ya no es una opción viable.






