Nuevos modelos informativos de la AEAT: Hacienda vigilará Bizum, TPV y cuentas bancarias

A partir del 1 de enero de 2026, la Agencia Tributaria pondrá en marcha una importante transformación en su sistema de control fiscal. Gracias a la publicación de la Orden HAC/747/2025, Hacienda comenzará a recibir mensualmente información detallada sobre los cobros realizados a través de Bizum, TPV, tarjetas bancarias y cuentas corrientes. Aunque no se imponen nuevas obligaciones directas a autónomos ni empresas, sí se eleva considerablemente el nivel de control.

Esta nueva estrategia se centra en el uso de cuatro nuevos modelos informativos, con los que se busca mejorar el cruce de datos y detectar incoherencias entre los ingresos reales y lo que se declara a efectos fiscales. En la práctica, supone una vigilancia más exhaustiva sobre la actividad económica digital.

Fin del umbral mínimo: cada euro cuenta

Uno de los cambios más significativos es la eliminación del umbral de los 3.000 euros que limitaba hasta ahora la obligación de reportar ciertos movimientos. A partir de 2026, todo ingreso electrónico será comunicado, independientemente de su importe. Esto incluye pagos mediante Bizum, cobros por TPV, operaciones con tarjetas y cualquier ingreso que pase por una cuenta bancaria profesional.

La Agencia Tributaria ya no se conformará con datos anuales consolidados. Ahora exigirá remisiones mensuales con un nivel de detalle exhaustivo. Por tanto, la coherencia entre lo que reporta tu banco y lo que tú declaras en IVA, IRPF o Sociedades será crucial para evitar inspecciones.

Qué son los nuevos modelos informativos

La reforma introduce cuatro nuevos modelos informativos clave:

  • El modelo 170 será utilizado para comunicar, de forma mensual, todos los cobros realizados a través de tarjetas o por medios vinculados a números de teléfono móvil, como Bizum. Esta es la primera vez que Bizum entra directamente en el radar fiscal.

  • El modelo 196 recogerá información mensual sobre cuentas abiertas en entidades financieras: movimientos, saldos y rendimientos. También sustituye al antiguo modelo 291, que se aplicaba a no residentes.

  • El modelo 174, de carácter anual, se utilizará cuando los abonos o cargos con tarjetas superen los 25.000 € en el ejercicio.

  • Finalmente, el modelo 181 continuará informando sobre préstamos, créditos u operaciones financieras vinculadas a bienes inmuebles.

Todos ellos permitirán a Hacienda tener una visión mensual y en tiempo real del flujo económico de empresas y profesionales.

¿A quién afectan estos modelos?

Los obligados a presentar estos modelos no son los contribuyentes, sino las entidades financieras, los bancos y las plataformas de pago. Sin embargo, esto no exime a autónomos y empresarios de responsabilidad. Aunque no deban enviar ningún modelo, sí deben asegurarse de que sus ingresos declarados coincidan exactamente con los datos que reportarán las entidades.

El hecho de que Hacienda ya no dependa únicamente de la información que tú declares voluntariamente es un cambio de paradigma. La fiscalidad se automatiza y se vuelve mucho más transparente, pero también más exigente.

Fechas clave en el calendario fiscal

La información correspondiente al mes de enero de 2026 será remitida por las entidades a Hacienda durante febrero de ese mismo año. Los modelos de tipo anual, como el 174 y el 181, recogerán los datos del ejercicio completo y se enviarán en enero de 2027.

Esto significa que los contribuyentes tienen medio año para adaptar sus sistemas contables y de facturación, revisar sus flujos de cobros digitales y asegurarse de que cada ingreso tiene una trazabilidad clara y documental.

¿Cómo prepararte para esta nueva realidad?

En Agustí & Asociados recomendamos anticiparse a los cambios con una estrategia clara. No se trata de esperar al 1 de enero de 2026 para empezar a actuar. Desde ya, es aconsejable revisar los sistemas de facturación y asegurarse de que cada euro que entra en la cuenta está respaldado por una factura válida o por un justificante claro.

Además, si trabajas con múltiples plataformas de cobro, TPVs virtuales o sistemas de pago móvil, es fundamental centralizar los datos y evitar duplicidades o registros opacos que puedan dar lugar a discrepancias.

Por otra parte, también conviene realizar una auditoría interna que permita detectar errores comunes: ingresos sin declarar, registros duplicados, comisiones no reflejadas, etc. Un error menor puede desencadenar un requerimiento de la AEAT que acabe derivando en sanciones.

¿Y si hay incoherencias?

Con este nuevo sistema, las incoherencias entre la información bancaria y la declaración fiscal serán más fáciles de detectar. Por ejemplo, si recibes pagos por Bizum que no se reflejan en tu declaración de IVA o IRPF, Hacienda lo sabrá. Lo mismo ocurre si declaras ingresos que no cuadran con los movimientos de tus cuentas profesionales.

Esto no significa que cada diferencia implique una sanción, pero sí aumentan las posibilidades de ser objeto de comprobaciones automáticas o requerimientos por parte de la Administración tributaria.

Una fiscalidad más digital y automatizada

La tendencia es clara: la Agencia Tributaria apuesta por una fiscalidad más automática, digitalizada y basada en el cruce de datos. El objetivo es reducir el fraude y aumentar la recaudación sin necesidad de realizar más inspecciones presenciales.

Para las empresas y autónomos que operan de forma transparente, esto puede ser una ventaja. La automatización reducirá el margen de error y permitirá demostrar con facilidad que todo está en orden. Pero para ello, es necesario tener un sistema de gestión impecable.

Los nuevos modelos informativos de la AEAT suponen un punto de inflexión en la forma en que se controlan los ingresos electrónicos. Aunque no tengas que presentar personalmente ningún formulario nuevo, tu operativa diaria se verá afectada por el cruce de datos que realizará Hacienda con tu información bancaria.

En Agustí & Asociados estamos preparados para ayudarte a adaptar tu negocio a este nuevo marco normativo, y te invitamos a revisar desde hoy tu sistema de cobros y facturación. Evitar discrepancias es ahora más importante que nunca.