A la hora de contratar a un trabajador, muchas pueden ser las dudas que surjan sobre qué tipos de contratos existen y cuál será el más beneficioso para ambas partes. Por ello, hoy queremos hablar sobre los tipos de contratos existentes en la actualidad y las características generales de cada uno.
¿Qué es un contrato laboral?
Un contrato laboral es un acuerdo legal entre un empleador y un trabajador. En él se establecen los términos y condiciones de la relación laboral, y regula los derechos y obligaciones de ambas partes. También recoge las condiciones de trabajo, la remuneración, las horas laborales y otros datos relevantes.
Es imprescindible que el contrato laboral cumpla con la normativa vigente, teniendo en cuenta las disposiciones legales sobre salario, jornada laboral, vacaciones, protección social… Además, el contrato laboral puede estar sujeto a convenios colectivos aplicables a determinadas industrias o sectores específicos.
Igualmente, es importante que tanto el empleador como el trabajador comprendan los términos y condiciones establecidos en el contrato laboral antes de firmarlo, y que cumplan con las obligaciones y responsabilidades que se derivan del mismo. En caso de que haya un conflicto laboral, el contrato sirve como referencia legal para resolver disputas y reclamaciones tanto ante las autoridades laborales como en los tribunales correspondientes.
¿Qué tipos de contratos existen?
Hay varios tipos de contratos, cada uno con sus características e incluso subtipos, en función de las necesidades y características del trabajo a realizar.
Contrato Indefinido
Es el tipo de contrato más común, y se caracteriza por su duración indefinida. Así, ofrece una mayor estabilidad para los empleados y brinda una mayor protección en términos de despido, ya que se requiere una causa justificada.
Para los empleadores puede implicar una mayor seguridad jurídica y flexibilidad para gestionar la plantilla.
Contrato Temporal
En este caso la relación laboral tiene una duración determinada. Es por ello que están diseñados para cubrir necesidades específicas y temporales de las empresas. En este sentido, las necesidades para las que se realiza el contrato deben ser presentadas de manera clara para justificar la celebración del contrato laboral.
Los empleados con contratos temporales tienen derecho a los mismos beneficios que los que tienen contratos indefinidos, aunque con limitaciones en el aspecto de despidos.
Contrato Formativo o de Aprendizaje
Este tipo de contrato tiene como objetivo permitir que el trabajador pueda continuar con su formación académica y compaginarlo con un trabajo retribuido.
Además, este tipo de contrato tiene unos condicionantes específicos para poder celebrarse.
Contrato Formativo para la obtención de la práctica profesional
Es similar al contrato formativo, aunque con la diferencia de que este tipo de contrato se firma una vez finalizados los estudios. Como el anterior está sujeto a unos condicionantes concretos. En este post ya hablamos sobre los contratos de prácticas y la nueva cotización a la Seguridad Social sujeta a los mismos.
Ahora que ya conoces los tipos de contratos existentes, no dudes en contactarnos si necesitas asesoramiento o gestión.