Autónomos protestan por la improvisación en los plazos de Verifactu

El pasado martes, el Gobierno aprobó in extremis aplazar la entrada en vigor de Verifactu hasta 2027, una medida que coincide con uno de los compromisos adquiridos con Junts y que las organizaciones empresariales llevaban meses reclamando sin obtener respuesta de Hacienda. A tan solo un mes de que la normativa comenzara a aplicarse a pequeñas y medianas empresas, y a medio año de que también afectara a los autónomos, el Ejecutivo decidió retrasarla en el Consejo de Ministros. Aunque la ampliación del plazo ha sido bien recibida, la decisión evidencia una notable inseguridad jurídica y pone de manifiesto la inestabilidad regulatoria a la que se enfrentan las empresas en España.

Lorenzo Amor, presidente de ATA -que llevaba solicitando este retraso desde octubre- calificó la prórroga como un «alivio» para miles de autónomos, que ya estaban desbordados «por la cantidad de cargas y trámites» que deben asumir. Una valoración similar hizo Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, quien consideró que la medida «va en la buena dirección y reconoce la realidad de miles de pymes y microempresas», cuyos recursos, ritmos y capacidades tecnológicas no son comparables a los de las grandes corporaciones. Desde la patronal de pymes recordaron que la situación era especialmente complicada en sectores como la hostelería o el pequeño comercio, donde se utilizan básculas cuyos tickets funcionan como facturas simplificadas, lo que obligaba a afrontar inversiones costosas en un plazo muy corto.

En cambio, desde Upta criticaron que este cambio sea una «nueva improvisación» que perjudica a los trabajadores autónomos: «Este nuevo ajuste del calendario, tras meses de anuncios y modificaciones, aumenta la sensación de improvisación, genera incertidumbre y erosiona la confianza de un colectivo cansado de decisiones que se comunican, se rectifican y se replantean sin una estrategia clara». Una postura que también comparte Ceaje, la confederación de jóvenes empresarios, que sostiene que el aplazamiento vuelve a demostrar la volatilidad normativa que acompaña muchas obligaciones fiscales y digitales. Subrayan, además, que muchas empresas habían cumplido los plazos e invertido sumas importantes, y que cambiar las reglas a pocos meses de la implementación provoca «inseguridad jurídica e inestabilidad financiera».

Los asesores fiscales de Valio Consulting lamentan que el esfuerzo dedicado a preparar a pymes y autónomos «haya sido inútil», y apuntan que este retraso solo tendrá sentido si se aprovecha para aclarar la normativa, ordenar el proceso de implantación y evitar un nuevo escenario de confusión.

Por otro lado, TeamSystem pide que se prorrogue o vuelva a activarse el Kit Digital para ayudar a las empresas a adaptarse al nuevo calendario fijado por el Gobierno. Asimismo, animan a las pymes a considerar este año adicional «como una oportunidad única para reforzar las inversiones en digitalización», y a verlo como una ocasión para mejorar la eficiencia, modernizar y automatizar procesos, acelerar los cobros y profesionalizar la gestión diaria de sus negocios.

(El Economista, 04-12-2025)