Bruselas adopta un histórico acuerdo comercial con Mercosur para disparar un 40% sus exportaciones

El acuerdo abre a las empresas europeas la puerta a un mercado de 200 millones de consumidores en un contexto de gran tensión geopolítica tras la guerra comercial con Estados Unidos. Para proteger a su sector primario, la Unión Europea ha establecido límites específicos en los productos agrícolas más sensibles.

Tras más de dos décadas de negociaciones, la Comisión Europea ha aprobado hoy el texto del tratado con Mercosur, un paso considerado histórico que permitirá estrechar los lazos entre los 450 millones de consumidores comunitarios y los 200 millones de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El pacto, que podría quedar ratificado antes de que acabe el año, contempla la eliminación de gran parte de los aranceles que han mantenido el comercio entre ambas regiones anclado en torno a los 100.000 millones de euros. Bruselas prevé que, con las nuevas condiciones, las exportaciones europeas puedan aumentar hasta un 40%, lo que equivaldría a unos 50.000 millones de euros adicionales.

Aun con las reservas de países como Francia y Polonia, que temen por la competencia que representaría la entrada de productos agrícolas de Mercosur, la Comisión confía en reunir el respaldo suficiente para sacar adelante la iniciativa. Lo hace en un momento marcado por las tensiones derivadas de la guerra arancelaria con Estados Unidos, que ha empujado a la UE a acelerar su apertura a nuevos mercados. Para la institución comunitaria, se trata de una oportunidad «de ahora o nunca» tras 25 años de negociaciones.

La agricultura ha sido uno de los sectores más reticentes, especialmente en Francia, motivo por el cual Bruselas ha introducido cláusulas de salvaguarda. «Estamos diversificando nuestro comercio, fomentando nuevas alianzas y abriendo oportunidades para nuestras empresas. El sector agroalimentario europeo se beneficiará de inmediato de la reducción de costes, lo que impulsará el crecimiento y el empleo. La UE ya es el mayor bloque comercial del mundo y este acuerdo refuerza esa posición», afirmó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Uno de los pilares del acuerdo es la reducción de aranceles considerados desproporcionados para productos europeos. El vino, los refrescos, las bebidas espumosas y los licores pagan hasta un 35% de impuestos; el chocolate, la bollería y las galletas, cerca del 20%; el queso, un 28%, y el aceite de oliva, un 10%.

En el caso de España, la rebaja en el vino y el aceite de oliva es clave. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, estimó hace unos meses que las exportaciones de ambos productos podrían crecer entre un 40% y un 50% tras la entrada en vigor del acuerdo. En conjunto, Mercosur eliminará aranceles al 93% de las exportaciones comunitarias, mientras que la UE hará lo propio con el 82% de las importaciones agrícolas procedentes de sus socios americanos.

Pero los beneficios no se limitan al sector agroalimentario. El texto contempla la eliminación progresiva, en un plazo de diez años, de aranceles en sectores como el automóvil, la moda, el cuero y la maquinaria, que actualmente pagan un 35%, así como en productos químicos y farmacéuticos, gravados entre un 14% y un 18%.

Según cálculos de la Comisión Europea, la supresión de estos impuestos supondrá un ahorro anual de 4.000 millones de euros en aranceles para las empresas europeas. «Nuestras compañías tendrán la ventaja de ser las primeras en aprovechar estos beneficios, en un entorno donde otros países seguirán afrontando barreras comerciales y tasas elevadas», subrayan fuentes comunitarias.

(Expansión, 04-09-2025)