Díaz cree que la subida de las cuotas a autónomos penaliza a las rentas bajas

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reiteró este jueves su oposición a la propuesta de aumento de cuotas presentada por el Ministerio de Seguridad Social a los agentes sociales. Desde Bruselas, la ministra criticó que el planteamiento «penaliza especialmente a los autónomos con rentas más bajas», y defendió que, en una política de cotizaciones progresiva, «la progresividad debe comenzar por las rentas más altas».

Díaz advirtió que Sumar no apoyará la iniciativa si se mantiene en los términos actuales: «Si esta propuesta sigue adelante, nuestro grupo político no la respaldará. No compartimos que se castigue a quienes menos ganan», afirmó. La medida, recordó, debe recibir la convalidación del Congreso para entrar en vigor.

Por su parte, el Ministerio de Seguridad Social señaló que se trata solo de una propuesta inicial, que seguirá siendo debatida con los agentes sociales. El departamento explicó que seis de cada diez autónomos con menores ingresos decidieron sobrecotizar en 2023 para mejorar sus prestaciones, motivo por el cual se propuso un aumento mayor en esos tramos.

Díaz ya había mostrado su rechazo el martes, un día después de que la propuesta se presentara oficialmente. Entonces insistió en que las cuotas deben «estar ligadas directamente a los ingresos reales» y que «la progresividad tiene que empezar por arriba».

El plan del Ministerio establece un incremento desigual de las cuotas: los autónomos con rendimientos netos inferiores a 670 euros mensuales verían una subida del 8,5% en 2026 (de 200 a 217 euros), mientras que quienes ganan entre 1.167 y 1.300 euros pasarían de 291 a 302 euros, un aumento más moderado del 3,78%.

A partir de ese nivel, los incrementos se hacen más pronunciados. En el tramo más alto -para autónomos con ingresos netos de más de 6.001 euros- la subida alcanzaría el 34,9%. Pese a ello, el Ministerio argumenta que el ajuste en los tres tramos inferiores responde al último proceso de regularización, en el que un 60% de los autónomos de menor renta optó voluntariamente por cotizar más de lo exigido. «Esa fue la base sobre la que elaboramos la propuesta», explican fuentes del departamento, que añaden que la «sensibilidad» hacia los colectivos más vulnerables «ha sido, es y será máxima».

Desde Seguridad Social se pide «calma y diálogo», recordando que esta es una propuesta de partida abierta a modificaciones: «El Gobierno mantiene un contacto constante con todos los representantes y está dispuesto a seguir buscando consensos», señalaron fuentes del ministerio.

Mientras tanto, la asociación de autónomos ATA, vinculada a la CEOE, ha mostrado un rechazo frontal al plan, mientras que las organizaciones vinculadas a los sindicatos reconocen que se deben introducir ajustes, aunque confían en alcanzar un acuerdo.

El departamento que dirige Elma Saiz considera que la iniciativa da continuidad al acuerdo de 2022, firmado por sindicatos y patronales, cuyo objetivo era que los autónomos coticen según sus ingresos reales, adaptando el sistema a la nueva realidad del trabajo por cuenta propia. Según el ministerio, la transición será gradual y culminará en 2032, cuando las cotizaciones reflejen exactamente los ingresos de cada trabajador autónomo.

(El País, 20-10-2025)