La Unión Europea y Estados Unidos están a punto de cerrar un pacto comercial que establecería aranceles del 15% a las importaciones europeas, en una línea similar al acuerdo que Donald Trump firmó recientemente con Japón. Bruselas podría estar dispuesta a aceptar los llamados aranceles recíprocos para evitar que el presidente estadounidense cumpla con su amenaza de elevarlos al 30% a partir del 1 de agosto, según informaron al Financial Times tres fuentes conocedoras del asunto.
«El acuerdo con Japón dejó en evidencia las condiciones impuestas bajo presión», declaró un diplomático europeo. «Muchos Estados miembros están conteniéndose y podrían acabar aceptando este pacto». Según estas fuentes, el acuerdo contemplaría excepciones para ciertos productos como aviones, bebidas alcohólicas y dispositivos médicos, que quedarían libres de aranceles. La Comisión Europea, encargada de la política comercial del bloque, comunicó los avances en las negociaciones a los representantes de los Estados miembros este miércoles, tras las últimas reuniones con funcionarios estadounidenses.
La noticia del posible entendimiento impulsó al euro, que logró recuperarse de pérdidas anteriores y cerró el día sin cambios frente al dólar. En Wall Street, las acciones siguieron subiendo y el índice S&P 500 avanzó un 0,6%. Desde abril, los exportadores europeos ya enfrentan un arancel adicional del 10% sobre sus envíos a Estados Unidos, mientras ambas partes continuaban las negociaciones. Esta tasa se suma a los aranceles ya existentes, que tienen un promedio del 4,8%.
Las fuentes señalan que el nuevo mínimo del 15% incluiría los aranceles ya vigentes, lo que llevaría a Bruselas a considerar que el acuerdo simplemente consolidaría la situación actual. Así, por ejemplo, el gravamen a los automóviles -actualmente en un 27,5%- se reduciría al 15%. Dos de las fuentes indican que el pacto entre Washington y Tokio ha empujado a la UE a aceptar, aunque con reticencias, un arancel recíproco más alto, con el objetivo de evitar una escalada comercial. Sin embargo, la Unión Europea se reserva el derecho de responder si Trump decide intensificar la presión o hacer efectiva su amenaza de aumentar los aranceles al 30% en agosto.
Una posible respuesta incluiría el uso del Instrumento Anticoerción (ACI), una herramienta comercial defensiva que nunca ha sido aplicada, pero que permitiría a Bruselas tomar medidas como excluir a empresas estadounidenses de concursos públicos, suspender la protección de su propiedad intelectual o restringir intercambios comerciales.
El bloque también sigue preparando un paquete de represalia valorado en 93.000 millones de euros, con aranceles que podrían alcanzar hasta el 30%, en caso de que no se logre un acuerdo antes del 1 de agosto, indicaron las fuentes. Un funcionario estadounidense advirtió que la situación aún está evolucionando y podría cambiar.
(Cinco Días, 24-07-2025)






