El Banco de España ha nombrado a David López Salido como nuevo director del Servicio de Estudios, en sustitución de Ángel Gavilán. López Salido, hasta ahora economista en la Reserva Federal de EE. UU., asume el cargo tras la renuncia de Gavilán, que se produjo después de la presentación de un informe anual considerado poco crítico y sin apenas referencias a las políticas del Ejecutivo. Según informó este medio, el gobernador José Luis Escrivá habría intervenido en el contenido del documento, eliminando secciones clave, entre ellas, las que aludían a la última reforma de pensiones -impulsada por él mismo como ministro-, y que advertían sobre un aumento del gasto futuro. También se suprimieron análisis sobre el gasto en defensa, la jornada laboral reducida y la creciente desigualdad entre generaciones.
Este relevo no ha sido el único dentro del organismo. Eva Valle, directora general de Relaciones Institucionales, Europeas y Transparencia, también ha presentado su dimisión. Su puesto lo ocupará Galo Nuño, hasta ahora subdirector del Servicio de Estudios y recientemente propuesto para ese cargo. Valle, quien dirigió en su día la oficina económica de Moncloa durante el mandato de Mariano Rajoy, está casada con Alberto Nadal, recientemente designado como responsable económico del PP. Este vínculo generaba incomodidad en ciertos sectores del partido, dado que Valle trabajaba bajo una administración vinculada al Gobierno. Con su salida, ya son cinco los directores generales que han dejado su puesto en el Banco de España en menos de un año.
López Salido es un economista de reconocido prestigio y fue el primer español en ocupar un puesto en la Reserva Federal. Formaba parte del departamento de política monetaria, participando en la elaboración de informes que sirven de base para las decisiones sobre los tipos de interés en las reuniones del organismo. Ocupaba un cargo de dirección asociada, reportando directamente al jefe del área, quien a su vez asesora al presidente de la Fed, Jerome Powell. Su trayectoria académica también es destacada: se sitúa en el 5 % de los economistas más influyentes según Ideas Repec, ocupando el puesto 1.047 en el ranking, a la altura de figuras como Claudia Buch o Ben Bernanke.
El nombramiento fue aprobado por el Consejo de Gobierno del Banco de España, tras pasar por la Comisión Ejecutiva, y se hará efectivo el próximo 1 de octubre. Para seleccionar al nuevo responsable del Servicio de Estudios, el banco abrió un proceso público en el que recibió más de 20 candidaturas, tanto internas como externas. La decisión final se tomó con el apoyo de un comité asesor compuesto por expertos como Andrew Haldane, Andreu Mas-Colell y Alejandro Werner. La renuncia de Valle, surgida en mitad de este proceso, llevó a que el segundo finalista, Galo Nuño, fuera propuesto para cubrir su vacante.
Entre los trabajos más relevantes de López Salido figura una investigación realizada junto a Jordi Galí y Javier Vallés sobre los efectos de la política monetaria. En ella, sostenían que una expansión fiscal puede tener un impacto notable en el consumo, ya que algunos hogares no actúan previendo impuestos futuros, sino en función de su renta actual. También señalaban cómo los efectos del gasto público están condicionados por la rigidez de precios y el modo de financiar el déficit.
La experiencia de López Salido en política monetaria es amplia, un área que el gobernador Escrivá quiere potenciar dentro del Banco de España, alejando a la institución de su rol tradicional de voz crítica en materia de política económica. No obstante, según fuentes internas, su debilidad sería la limitada experiencia en gestión de equipos, algo que podría compensarse dado que el departamento ha sido significativamente reducido: ha pasado de unos 400 empleados a alrededor de 150 desde que Escrivá asumió el cargo. Este nombramiento también representa una apuesta de Escrivá por atraer talento español con experiencia internacional en banca central. No obstante, el banco se encuentra en una etapa de transformación, y su independencia ha sido cuestionada por diversos sectores.
De cara al futuro, se prevé que el Servicio de Estudios limite su intervención en temas que impliquen redistribución de rentas. Escrivá ha expresado en varias ocasiones que asuntos como las pensiones o los impuestos deben ser abordados por el poder legislativo, no por el banco central. A pesar de esta línea, recientemente el Banco de España publicó un análisis sobre el impuesto de sucesiones y donaciones, calculando la recaudación potencial si se eliminan bonificaciones como las vigentes en Madrid.
Aunque Escrivá sostiene que los bancos centrales no deben pronunciarse sobre las pensiones, existen precedentes en sentido contrario. El Bundesbank, bajo Jens Weidmann, propuso elevar la edad de jubilación hasta los 69 años, y recientemente ha cuestionado la reforma impulsada por Merz. El Banco de Italia también se pronuncia con frecuencia sobre esta materia. Incluso el ex presidente del BCE, Mario Draghi, hablaba del envejecimiento poblacional como un reto fiscal. El propio BCE ha publicado estudios sobre cómo el envejecimiento puede afectar a la sostenibilidad de las cuentas públicas.
(El País, 15-07-2025)






