El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a una moción que solicita al Gobierno la implementación de un conjunto de medidas fiscales destinadas a aliviar la carga tributaria en impuestos como el IVA, el IRPF, el de Sucesiones y las deducciones para trabajadores autónomos. La fragilidad del Ejecutivo de coalición liderado por Pedro Sánchez (PSOE), actualmente salpicado por escándalos de corrupción, y Yolanda Díaz (Sumar), volvió a evidenciarse durante el último pleno ordinario del periodo de sesiones, esta vez debido al debate sobre la presión fiscal que soportan los ciudadanos.
La iniciativa, presentada por Junts, fue aprobada con los votos a favor del Partido Popular y Vox, que se unieron por primera vez en esta legislatura a los de Carles Puigdemont. También contaron con la abstención del PNV y Coalición Canaria.
Este revés parlamentario no fue el único que enfrentó el Gobierno. El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, logró también sacar adelante una proposición de ley para que el Ejecutivo deba someter a votación parlamentaria su plan de inversión en defensa, que contempla aumentar el gasto hasta el 2% del PIB. Esta vez, contaron con el apoyo de ERC y BNG, formaciones clave en la investidura de Pedro Sánchez. Solo Bildu y el PNV votaron en contra, mientras que Junts y Coalición Canaria optaron por abstenerse.
La moción aprobada incluye diez medidas fiscales. Entre ellas, se propone reducir el IVA aplicado a los servicios funerarios del 21% al 10%, y el de servicios de asistencia como la ayuda a domicilio, centros de día y residencias, al tipo superreducido del 4%.
En cuanto al Impuesto de Sucesiones, se solicita una bonificación del 99% en la cuota para cónyuges, ascendientes y descendientes. Además, se plantea excluir del impuesto los casos de traspaso generacional de negocios familiares hasta el tercer grado de parentesco, con el objetivo de facilitar su continuidad y permitir que estos herederos accedan a ayudas, subvenciones y reconocimientos al emprendimiento, de los cuales actualmente están excluidos por considerarse negocios antiguos.
Sobre el IRPF, se propone ajustar los tres primeros tramos del impuesto para adecuarlos a la inflación y elevar el umbral mínimo exento de declarar. Esta medida responde a una reivindicación de economistas y asesores fiscales, quienes advierten del fenómeno conocido como «progresividad en frío», que provoca subidas impositivas indirectas al subir los ingresos nominales sin ajustar los tramos fiscales.
En lo que respecta a los autónomos, tres de las propuestas están dirigidas a este colectivo. Se sugiere incrementar las deducciones para quienes tributan en estimación directa hasta el 100% del rendimiento neto, con un límite exento que alcance los 5.000 euros. También se plantea que puedan deducirse el 50% de la amortización de bienes de uso mixto (profesional y personal), incluyendo los gastos de mantenimiento y uso de vehículos.
Otra medida permitiría a los autónomos deducir el 25% de los consumos compartidos entre su actividad profesional y el uso de la vivienda habitual -como luz, agua o internet-, así como parte de la amortización del inmueble. Además, se propone que su residencia principal no pueda ser embargada por deudas derivadas de su actividad económica.
Finalmente, se plantea aplicar un tipo impositivo del 0% al impuesto sobre el valor de la producción eléctrica cuando no exista déficit tarifario, además de establecer un mecanismo de apoyo para preservar la competitividad de las industrias electrointensivas.
Esta moción podría abrir la puerta a la aprobación de otras reformas fiscales en estudio, como la elevación del umbral para que las pymes estén obligadas a pagar el Impuesto de Actividades Económicas, el cual pasaría a ser deducible.
(Expansión, 27-06-2025)






