Un cambio significativo en la adaptación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a la economía digital. Este ambicioso plan, que se implementará de manera progresiva entre 2028 y 2035, busca transformar la gestión del IVA por parte de las empresas. Uno de los pilares fundamentales del paquete VIDA es la designación de las plataformas que intermedian en servicios de transporte por carretera y alquileres de corta duración (hasta 30 noches) como responsables de la recaudación y liquidación del IVA. Con esta medida, la obligación fiscal se traslada de los proveedores individuales de estos servicios a las plataformas digitales, facilitando el proceso de recaudación y mejorando la eficiencia del sistema.
Además, el alquiler de viviendas para estancias cortas estará sujeto a IVA de manera generalizada, eliminando ciertas exenciones y alineándose con las políticas de acceso a la vivienda impulsadas por algunos gobiernos de la Unión Europea, entre ellos el español. España, de hecho, ha manifestado su intención de adelantar la aplicación de esta normativa.
Otro punto clave de la reforma es la ampliación del régimen de ventanilla única para abarcar las operaciones de traslado de mercancías entre empresas sin cambio de titularidad. Gracias a esta modificación, las compañías podrán declarar estas transacciones en su país de origen sin necesidad de registrarse en múltiples jurisdicciones dentro de la UE. Esta simplificación reducirá costos y optimizará la operativa de las empresas con actividad transfronteriza.
El paquete VIDA también introduce la facturación electrónica obligatoria y el reporte digital en tiempo casi real para las operaciones intracomunitarias entre empresas y profesionales. A partir de su implementación, las empresas estarán obligadas a emitir facturas electrónicas para sus transacciones internacionales y a reportar su contenido a las administraciones fiscales de manera casi inmediata. Asimismo, los Estados miembros que ya cuentan con sistemas de facturación electrónica o de reporte digital deberán ajustarlos a los estándares europeos.
Estas nuevas directrices impactan directamente en el modelo de facturación electrónica que España ha venido desarrollando bajo la Ley Crea y Crece. El país deberá asegurar que su sistema sea compatible con los nuevos requerimientos comunitarios. Del mismo modo, el Suministro Inmediato de Información (SII) deberá adaptarse para cumplir con estas exigencias.
«Estamos ante un nuevo hito en la digitalización de la gestión fiscal de las empresas y, en particular, en la administración del IVA. Esto refuerza la solidez de este impuesto frente a los cambios en la economía global y los nuevos modelos de negocio», señala Miguel Ferrández Amorós, socio del área de tributación indirecta-tributación corporativa en KPMG Abogados. El experto destaca que los mecanismos de facturación electrónica permitirán un mayor control sobre el cumplimiento de la normativa de morosidad en los plazos de pago entre empresas y profesionales.
En su opinión, las compañías deben adaptarse cuanto antes a esta transformación digital, ya que el futuro de la gestión fiscal en materia de IVA estará estrechamente vinculado a la tecnología, la cual cobrará una importancia similar o incluso superior a la propia legislación tributaria. «La gestión fiscal del IVA estará completamente ligada a la tecnología», concluye Ferrández.
(Expansión, 26-03-2025)






