El FMI mejora el PIB de España al 2,5% pero alerta de riesgos políticos y fiscales

En medio del clima de caos e incertidumbre global generado por la política comercial impredecible de Donald Trump, el Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó este jueves su evaluación anual de la economía española, en el marco del Artículo IV. A pesar del complejo panorama internacional, el diagnóstico del FMI fue más optimista de lo esperado: elevó su previsión de crecimiento para España en 2025 hasta el 2,5%, dos décimas más que su estimación anterior.

Este ajuste al alza es el segundo que realiza el organismo en menos de tres meses -ya había mejorado su previsión en enero, también en dos décimas, hasta el 2,3%- y se basa en el buen comportamiento reciente del producto interior bruto español. La economía creció un 3,2% en 2024, muy por encima del promedio de la eurozona, gracias en buena medida al empuje de las exportaciones de servicios y al dinamismo del mercado laboral. A estos factores se suman las perspectivas de una mayor inversión, impulsada por la reducción de los tipos de interés, y el avance en la ejecución de los fondos europeos.

El FMI también espera que el consumo de los hogares siga siendo un motor del crecimiento, apoyado por el aumento de los salarios reales y una progresiva reducción del ahorro acumulado durante años anteriores. Este escenario reafirma el papel de liderazgo de España entre las economías avanzadas, algo que el Gobierno no tardó en subrayar. Desde el Ministerio de Economía se destacó que los sólidos fundamentos de la economía nacional colocan a España entre las naciones desarrolladas con mejor desempeño por segundo año consecutivo.

Sin embargo, el informe también advierte que persisten importantes riesgos, tanto externos como internos. Aunque el impacto directo de la guerra comercial iniciada por Trump será limitado en el caso de España, debido a su menor exposición al mercado estadounidense, el FMI alerta de que las amenazas para la economía se han intensificado. «España estará menos expuesta, pero no es inmune», advirtió Romain Duval, jefe de la misión del FMI para España. Además, la mayoría de los riesgos apuntan hacia una posible desaceleración. En esa línea, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, anticipó una posible rebaja en su previsión de crecimiento para este año, actualmente fijada en el 2,7%.

Entre los riesgos externos, el FMI señala como principal amenaza una posible escalada en las tensiones comerciales, especialmente si afectan directamente a la Unión Europea. Esta advertencia llega justo después de que Trump anunciara una pausa de 90 días en la aplicación de nuevos aranceles al bloque comunitario, una medida que, si bien aplaza el problema, no elimina la incertidumbre.

A nivel interno, el Fondo pone el foco en la inestabilidad política. Considera que la fragmentación parlamentaria podría dificultar la adopción de medidas fiscales si España no logra cumplir sus objetivos de déficit, o si aumentan las dudas en los mercados sobre la sostenibilidad de la deuda soberana en Europa.

A esto se suma el elevado nivel de endeudamiento público y las presiones crecientes sobre el gasto en pensiones, derivadas del envejecimiento poblacional. El FMI insta al Gobierno a afrontar este desafío, proponiendo reformas que no se basen exclusivamente en el aumento de cotizaciones sociales, ya que podrían frenar la creación de empleo. En su lugar, sugiere considerar otras medidas como ampliar el período de cómputo para calcular las pensiones.

(El Economista, 11-04-2025)