El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el impuesto a la banca debería eliminarse. En la declaración final de la misión que ha enviado a España, el equipo técnico del organismo recomienda que dicho gravamen se suprima una vez transcurrido su periodo de vigencia de tres años. Aunque reconoce que el sistema financiero español se mantiene sólido, advierte que sus niveles de capital son algo inferiores a los de otros países europeos. Celebra, además, que el Banco de España haya optado por exigir un colchón de capital anticíclico más elevado, al tiempo que aconseja estar atentos a la exposición al mercado inmobiliario. Aunque no detecta un riesgo inmediato, el FMI recuerda los efectos devastadores de la crisis financiera provocada por la burbuja inmobiliaria.
El informe no profundiza demasiado en su sugerencia de retirar el impuesto a la banca. La recomendación aparece en el apartado de política fiscal, donde insta al Gobierno español a diseñar una estrategia más clara y estructurada basada en prioridades definidas, tanto para aumentar los ingresos como para reducir el gasto público. Entre las medidas que propone, se encuentran la armonización de los tipos del IVA y una fiscalidad medioambiental más fuerte -empezando por igualar los impuestos al diésel y a la gasolina-. Estas reformas, señala el FMI, podrían reemplazar medidas puntuales y menos efectivas, como el rediseñado impuesto a la banca, que «debería desaparecer al término de su plazo de tres años».
En una declaración dirigida a El País, Romain Duval, jefe de la misión del FMI para España, amplía los motivos detrás de esta postura. Según Duval, el nuevo impuesto solventa algunas carencias del anterior, pero su fundamento económico es cuestionable, ya que se superpone con otros tributos ya existentes. Añade que el diseño del impuesto es complejo y que, en lugar de gravar beneficios extraordinarios, se aplica sobre los ingresos brutos de las entidades financieras.
En su análisis sobre el sistema bancario español, el FMI destaca su buena salud general: los bancos cuentan con niveles adecuados de capital y liquidez, a pesar de que sus ratios de capital básico son algo menores que la media de la eurozona. También subraya la elevada rentabilidad, la prudente gestión de provisiones, la buena calidad de los activos, la baja tasa de morosidad y una situación financiera relativamente estable tanto de los hogares como de las empresas.
Para fortalecer aún más la capacidad de resistencia del sistema financiero, el Fondo recomienda continuar con la implementación del colchón de capital anticíclico. Esta medida, impulsada por el Banco de España, se aplicará en dos fases: un 0,5% a partir de octubre de 2024 y otro 0,5% en octubre de 2025. Según el FMI, con los niveles actuales de capital y rentabilidad, los bancos podrán cumplir con estos requisitos sin que ello afecte negativamente a la concesión de créditos.
Además, ante el contexto actual de gran incertidumbre económica, el organismo aconseja a las entidades mantener márgenes de seguridad adicionales de forma voluntaria, aplicando políticas prudentes en la distribución de dividendos.
(El País, 11-04-2025)






