El Impuesto de Patrimonio atraviesa su mejor momento en términos de recaudación. La decisión del Ministerio de Hacienda de impulsar el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas, con el objetivo de contrarrestar la bonificación total de este tributo en comunidades como Madrid o Andalucía, ha llevado a casi todas las regiones -con la excepción de Extremadura- a reactivarlo, con la intención de retener los ingresos fiscales que, de otro modo, recaudaría el Estado. Como resultado, a pesar de los intentos por aliviar su impacto, el impuesto alcanzará un nuevo máximo histórico en ingresos este año.
Así lo señaló la directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, durante la presentación de la Campaña de la Renta. Según sus previsiones, la recaudación del Impuesto de Patrimonio correspondiente al ejercicio 2024, cuyo plazo de liquidación concluye el 30 de junio junto con el IRPF, alcanzará los 2.064 millones de euros, lo que representa un aumento del 5,1 % respecto a los 1.965 millones obtenidos el año anterior.
El incremento se atribuye, principalmente, al crecimiento de las bases imponibles, impulsadas por el buen desempeño de las empresas, el reparto de dividendos y el aumento de la rentabilidad del capital.
Estas cifras marcan un hito para un impuesto que, antes de la reactivación en Madrid motivada por el Impuesto a las Grandes Fortunas, apenas generaba algo más de 1.200 millones de euros anuales. El tributo fue eliminado en 2008, restablecido temporalmente en 2011 y convertido en permanente a partir de 2021.
Pese al incremento en la recaudación, la Agencia Tributaria prevé una leve reducción en el número de contribuyentes afectados debido a ciertos ajustes normativos aplicados en algunas comunidades autónomas. Se espera que las declaraciones del Impuesto de Patrimonio pasen de 227.609 a 225.624 este año, lo que supone una disminución del 0,9 %.
Este descenso se debe, principalmente, a cambios introducidos en Cantabria y, especialmente, en Baleares. Esta última, al ser una de las regiones con mayor riqueza, ha elevado los mínimos exentos por encima de los establecidos en el Impuesto de Solidaridad a las Grandes Fortunas. De no haberse aplicado estas modificaciones, el número de declarantes habría aumentado en un 3 %.
(Expansión, 03-04-2025)






