Las cifras del mercado laboral publicadas mensualmente por el Gobierno han dejado esta vez un dato con gran carga simbólica: el número de personas desempleadas registradas en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha caído por debajo de los 2,5 millones, algo que no ocurría desde julio de 2008, es decir, hace 17 años. Según los datos difundidos este martes por el Ministerio de Trabajo, el paro se redujo en 57.835 personas durante mayo, lo que sitúa el total de desempleados en 2.454.883.
A pesar de esta evolución positiva, el ritmo de creación de empleo durante el pasado mes no ha sido especialmente destacado. Desde 2014, año en que comenzó la recuperación tras la crisis financiera de 2008, mayo ha sido tradicionalmente un mes favorable para el empleo por el adelanto de las contrataciones estivales. Este año no ha sido diferente, y la Seguridad Social ha sumado 195.736 nuevos afiliados, alcanzando un récord de 21,78 millones de cotizantes. Sin embargo, aunque esta cifra es relevante, representa el incremento más bajo en un mes de mayo desde 2013, cuando el sistema aún estaba perdiendo empleo a un ritmo cercano al 4% anual. No se considera el año 2020 debido a los efectos atípicos provocados por la pandemia.
Esto no implica necesariamente que el mercado laboral esté frenándose. De hecho, el empleo continúa creciendo a un ritmo interanual superior al 2%, con 462.581 afiliados más que hace un año, aunque esta tasa es algo inferior a la registrada en meses anteriores de 2025, que superaban el 2,3% de incremento anual.
Existen diversos factores que podrían explicar esta leve desaceleración. Por un lado, la menor presencia de empleo temporal reduce la rotación y, por tanto, la cantidad de nuevas altas. Por otro lado, las cifras de mayo llegan justo después de Semana Santa, una época en la que muchas empresas ya habían reforzado plantillas y han mantenido ese personal durante el mes siguiente, sin realizar nuevas contrataciones. Además, si se eliminan los efectos estacionales, los datos muestran una creación de empleo aún más moderada, con solo 20.790 nuevos afiliados en términos ajustados. De igual manera, el descenso del desempleo ajustado fue más leve: 12.250 personas menos en paro respecto a abril.
A pesar de esta moderación, desde el Gobierno se descarta un enfriamiento del mercado laboral. «Ojalá todas las ralentizaciones fueran así, con casi 196.000 nuevos afiliados. No hay motivos para hablar de una desaceleración», señaló Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social, al valorar los datos.
Analizando los sectores más dinámicos en mayo, todo apunta a una temporada turística prometedora. La hostelería creó 76.120 empleos, lo que representa el 40% del empleo generado en el mes y un aumento del 5% respecto a abril. Le siguieron actividades relacionadas con el ocio y el entretenimiento, que sumaron casi 5.500 afiliados más (un 1,67%), y los trabajos administrativos, que aumentaron en 22.000 ocupados (1,51%).
Otros sectores también crecieron, aunque con incrementos más modestos: el transporte incorporó a 8.014 personas (0,9% más), la administración pública y la defensa añadieron 8.761 trabajadores (0,74%) y la construcción sumó 7.265 empleados (0,71%). El comercio y la industria manufacturera también registraron alzas, aunque menores: 9.346 y 7.227 nuevos afiliados respectivamente, con aumentos de apenas el 0,3% y 0,36%.
La agricultura destacó especialmente, con 18.230 nuevos afiliados al sistema agrario especial, lo que representa un crecimiento del 2,7%. Además, se registraron otros 2.000 empleados en el sector bajo el Régimen General, lo que supone un alza intermensual del 2,4%. En cambio, la educación -sector habitualmente dinámico- tuvo un crecimiento casi nulo, con solo 800 nuevos empleos.
En cuanto a la calidad del empleo, mayo mostró señales mixtas. El auge del turismo impulsó la contratación temporal y de carácter fijo discontinuo. De los 188.250 contratos firmados, 44.794 fueron indefinidos (ordinarios o fijos discontinuos), lo que supone un aumento del 9% respecto a abril. Sin embargo, los contratos temporales sumaron 143.456, creciendo un 22,5%, más del doble que los indefinidos. Esto provocó que el porcentaje de indefinidos iniciales descendiera al 41,6%, el nivel más bajo del año.
Entre los contratos indefinidos firmados, la mayoría fueron fijos discontinuos (31.624), seguidos de los de jornada completa (9.039) y los de tiempo parcial (7.361). Por comunidades autónomas, el comportamiento fue desigual. Baleares destacó con un incremento del 8,7% en la afiliación, lo que supone 51.237 nuevos trabajadores respecto a abril, gracias al tirón del turismo. También sobresalieron Murcia, con un crecimiento del 1,46% (casi 10.000 afiliados más), y Extremadura, con un aumento del 1% (4.400 nuevos ocupados).
(El País, 04-06-2025)






