El sector hostelero se muestra optimista de cara a 2024, aunque avisa de una cierta desaceleración

«El año 2023 comenzó con la inflación como protagonista, pero la situación ha mejorado, convirtiéndose en un ejercicio muy positivo y superior a las expectativas en términos de ventas», afirma Alejandro Hermo, presidente de Marcas de Restauración, la patronal que reúne a cadenas como McDonald’s, Restaurant Brands Iberia, Alsea, Food Delivery Brands, Restalia o AmRest, entre otras.

Los datos respaldan esta visión. Después de superar en 2022 su negocio previo a la pandemia, alcanzando los 37.600 millones de euros, el sector de la alimentación fuera del hogar (restaurantes, cafeterías, bares, vending, comedores colectivos, hostelería en hoteles y supermercados, …) está experimentando un crecimiento cercano al 10% en lo que va de 2023, alcanzando los 41.100 millones de facturación en los 12 meses hasta agosto, según los datos recogidos en el Observatorio 2023 de la Restauración de Marca, elaborado por Marcas de Restauración, Circana y KPMG.

Este aumento, el más destacado en toda Europa hasta la fecha, muestra una evolución positiva tanto en el gasto (+9,4%) como en el tráfico (+3,5%). Sin embargo, el sector señala una cierta desaceleración en el volumen de visitas a los establecimientos después del verano, principalmente debido a un consumidor cuya capacidad de gasto se ve afectada. «Agosto fue estable en volumen y en septiembre hubo una ligera disminución del 0,4%», indica Edurne Uranga, vicepresidenta de Foodservice para Europa de Circana.

A pesar de todo, «los directivos del sector son optimistas respecto a seguir creciendo en 2024, más centrados en aumentar el ticket que en las visitas. La inflación en la hostelería en 2023 ha estado por debajo de la media, lo que ha permitido al sector impulsar el tráfico mediante la contención de precios, aunque a expensas del margen», afirma Enrique Porta, socio responsable en Consumo y Retail en KPMG España.

Los datos de Circana indican que la brecha en la subida de precios entre el retail y la hostelería, que fue más pronunciada en el primer caso, se está reduciendo y se encuentra en su nivel más bajo de los últimos 18 meses. El sector hostelero planea continuar elevando los precios en 2024 para recuperar los márgenes perdidos, aunque de manera cautelosa y de manera «quirúrgica», con el objetivo de afectar lo menos posible a los consumidores.

La restauración organizada, que ya representa un tercio del gasto en restauración, cinco puntos más que antes de la pandemia, superando los 10.000 millones de euros, ha experimentado un crecimiento en los últimos años superior a la media del sector de la hostelería. Además, es el segmento con mejores perspectivas para 2024. Seis de cada diez cadenas de restauración prevén cerrar el año con un crecimiento superior al 10% y anticipan mantener su desarrollo en 2024, impulsadas en gran medida por nuevas aperturas, según una encuesta a directivos realizada por KPMG.

«No hemos alcanzado el límite y, de hecho, es probable que la cuota de las cadenas siga creciendo», asegura el presidente de Marcas de Restauración. «Hay espacio para que las cadenas continúen ganando terreno», confirma Enrique Porta. La red de establecimientos de las cadenas crece a un ritmo del 5% anual y ya suma más de 15.000 locales, frente a los 270.000 establecimientos hosteleros que hay en España.

Su peso en términos de negocio, alrededor del 30% del total de la restauración, «ha hecho que España ya no sea el país de Europa con la menor cuota para las marcas, ya que hemos superado a Italia», indica Edurne Uranga.

El 97% de las cadenas de restauración afirman que sus márgenes han disminuido debido a la inflación y al encarecimiento de sus costos. Esta situación se espera que se mantenga en los próximos meses. Más del 90% de las empresas anticipan que sus costos laborales, que representan el 36% de sus gastos, aumentarán en los próximos meses, razón por la cual la mayoría de las empresas volverá a subir sus precios en 2024.

«Aunque se hayan mitigado las subidas de costos con aumentos en los precios y la búsqueda de eficiencias, la rentabilidad perdida aún no se ha recuperado por completo. El objetivo realista es alcanzar el nivel de rentabilidad anterior a la inflación en dos o tres años», reconoce Alejandro Hermo.

(Expansión, 22-11-2023)