El SMI vasco abre un nuevo conflicto entre patronal y sindicatos de Euskadi

La propuesta de establecer un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio en el País Vasco ha reavivado las tensiones en la Mesa de Diálogo Social. A esta polémica se suma la controversia generada por la iniciativa de reducir la jornada laboral a un máximo de 37,5 horas semanales, lo que ha provocado un nuevo choque entre los sindicatos y Confebask, la principal patronal vasca.

Recientemente, tanto Cebek -la patronal de Bizkaia- como CCOO Euskadi han expuesto públicamente sus posiciones en torno a estas cuestiones, mostrando posturas claramente enfrentadas. En sus discursos de despedida, las hasta ahora líderes de ambas organizaciones, Carolina Pérez Toledo por parte empresarial y Loli García desde el sindicato, dejaron claras sus diferencias y el reto que heredan sus respectivos sucesores, Guillermo Buces y Santi Martínez, para lograr un clima de entendimiento.

En su intervención final, Loli García defendió los convenios autonómicos como una herramienta clave para mejorar las condiciones laborales más allá de lo que establece el ámbito estatal. En ese sentido, instó a Confebask a ejercer su papel y participar en la negociación de un salario mínimo de convenio específico para Euskadi.

Por su parte, el lehendakari Imanol Pradales, durante la asamblea general de Cebek celebrada el pasado miércoles, hizo un llamamiento a tratar temas complejos como la mejora de la productividad, la competitividad, la jornada laboral, el salario mínimo o el absentismo laboral, desde el diálogo y sin posiciones inflexibles.

Pradales cuestionó las posturas intransigentes al preguntar: «¿Qué mensaje se transmite a la sociedad cuando se opta por la unilateralidad o se simplifican problemas complejos de forma populista? ¿O cuando se recurre a la huelga y al conflicto como primer paso antes de sentarse a negociar?».

Subrayó que las empresas son proyectos conjuntos entre empleadores y trabajadores, y que el progreso empresarial depende del compromiso de ambos. Afirmó que «las compañías avanzan si los trabajadores lo hacen, y viceversa», por lo que es necesario abandonar discursos que solo buscan señalar las diferencias. Según él, los retos que enfrenta Euskadi son demasiado complejos para abordarlos desde el enfrentamiento, y solo pueden superarse mediante el diálogo y los acuerdos dentro de un proyecto común.

Por otro lado, Cebek ha criticado duramente la decisión del Gobierno central de reducir la jornada laboral de 40 a 37,5 horas sin reducción salarial, calificándola como una «intromisión en la negociación colectiva». Según su ya expresidenta, Carolina Pérez Toledo, esta medida, adoptada sin consenso con sindicatos ni organizaciones empresariales, supondrá un aumento de los costes laborales que afectará a unos 350.000 trabajadores en el País Vasco.

(El Economista, 19-05-2025)