Escrivá simplificará los requerimientos de información a la banca

El Banco de España ha iniciado recientemente un proceso de consulta con las principales asociaciones del sector financiero en relación con un borrador de circular que unificará en una única norma diversas modificaciones regulatorias con objetivos distintos.

Uno de los ejes centrales de esta iniciativa es suprimir duplicidades y reducir la carga informativa que soportan las entidades supervisadas. En este sentido, el proyecto contempla, entre otras medidas, la derogación parcial de la circular 2/2016, de 2 de febrero, al considerar que obliga a remitir información repetida al supervisor.

Asimismo, se propone revisar los requisitos de información recogidos en la circular 1/2022, de 24 de enero, relativa a los establecimientos financieros de crédito. El objetivo es homogeneizar su contenido y asegurar la consistencia de los datos que se envían al Banco de España, según se desprende del propio texto del proyecto. Estas iniciativas se enmarcan en un contexto más amplio en el que los supervisores financieros buscan rebajar la presión regulatoria para evitar que se convierta en un freno al desarrollo del sector.

De hecho, el propio Banco de España, presidido por José Luis Escrivá, destaca que en los últimos años se ha posicionado como uno de los principales promotores de la simplificación y racionalización de la información que las entidades deben remitir a las autoridades financieras.

Con este mismo propósito, el organismo prevé también actualizar la circular 4/2017, de 27 de noviembre. Como resultado, las entidades dejarán de estar obligadas a reportar al menos 11 estados financieros reservados -correspondientes a información contable periódica- tanto del negocio desarrollado en España como del conjunto de su actividad, requisitos que hasta ahora eran obligatorios.

La futura circular aspira a configurar un marco regulatorio más equilibrado y coherente, evitando solapamientos entre normas y garantizando una aplicación uniforme de las obligaciones de reporte. Todo ello con el fin último de no imponer cargas excesivas a las entidades afectadas, según se recoge en la exposición de motivos del proyecto.

La simplificación normativa no se limitará únicamente a las entidades bancarias. El texto también incorpora cambios que, en la práctica, eliminarán duplicidades y reducirán las exigencias regulatorias para las sociedades gestoras que actúan como depositarias o liquidadoras de valores.

Hasta ahora, estas entidades debían remitir información tanto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como al Banco de España. Con la reforma planteada, quedarían fuera del ámbito de aplicación del supervisor bancario, de modo que su obligación de reporte se concentraría exclusivamente en la CNMV, aliviando así su carga administrativa.

(Expansión, 17-12-2025)