Hacienda busca zanjar el conflicto con Sumar mediante una compensación específica para los trabajadores afectados por la tributación del salario mínimo, sin necesidad de aumentar el mínimo exento del IRPF. La coalición de Gobierno negocia contrarreloj una solución que permita resolver las diferencias surgidas entre ambos socios a raíz del plan de Hacienda para que los perceptores del nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) comiencen a tributar en el IRPF por primera vez.
El problema surgió cuando el Consejo de Ministros aprobó elevar el SMI de 2025 a 16.576 euros brutos anuales sin ajustar el mínimo exento del IRPF a este nuevo umbral. Esta situación sin precedentes llevó a Sumar a amenazar con rechazar la medida en el Parlamento, contando incluso con el apoyo del PP.
Para evitar el bloqueo, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, propuso ayer a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, implementar una medida de alivio que evite que los trabajadores afectados tributen de manera efectiva, sin modificar el umbral del mínimo exento, que ha sido una línea roja para Hacienda en esta negociación. «Estamos estudiando opciones para compensar a estos trabajadores, que son una minoría, pero que se verían obligados a tributar con la subida del SMI», explicó Montero a los medios en el Senado.
Según los cálculos del Ministerio de Hacienda, mantener el mínimo exento en los 15.856 euros vigentes en 2024, a pesar del incremento del SMI en un 4,4% hasta los 16.576 euros en 2025 (1.184 euros mensuales en 14 pagas), solo afectaría al 20% de los aproximadamente 2,5 millones de trabajadores que cobran el salario mínimo. En su mayoría, serían personas sin cargas familiares, ya que el resto podría evitar pagar IRPF mediante deducciones. Se estima que Hacienda retendría alrededor de 300 euros de los 700 euros de incremento del SMI.
Ante la posibilidad de que un grupo de perceptores del SMI termine pagando impuestos, Sumar, Podemos y el PP han presentado iniciativas en el Congreso para que el SMI quede completamente exento de tributación. Sin embargo, el ala socialista del Gobierno ha anunciado su intención de vetarlas por razones presupuestarias, con el plazo para hacerlo cerrando el próximo viernes. Sumar ha advertido que, si Hacienda presenta el veto, aprovechará su posición en la Mesa del Congreso para intentar levantarlo, incluso con apoyo del PP, lo que generaría una crisis sin precedentes entre los socios de Gobierno.
Fuentes de Moncloa, citadas por Efe, han señalado que el Ejecutivo socialista está dispuesto a acudir al Tribunal Constitucional si fuera necesario, argumentando que la potestad de veto sobre medidas que alteran los ingresos presupuestarios recae en el Gobierno, sin importar la decisión de la Mesa del Congreso, actualmente compuesta por cuatro diputados del PP, tres del PSOE y dos de Sumar.
Para evitar este choque institucional, Hacienda ha propuesto a Sumar una solución intermedia que permita que los trabajadores afectados no terminen tributando por IRPF sin necesidad de igualar el mínimo exento con el SMI. Una posible vía sería la creación de una deducción específica para este colectivo. Montero, por su parte, defendió que el SMI no puede seguir exento indefinidamente, dado que ha experimentado un incremento del 61% desde 2018. «Si el objetivo es que los salarios sigan aumentando, es lógico que la capacidad económica de los trabajadores también se refleje en la tributación», afirmó.
(El Mundo, 26-03-2025)






