Inclusión, Seguridad Social y Migraciones vuelve a mirar a las mutuas para abordar el incremento de las bajas por incapacidad temporal

La propuesta que el Gobierno presentó este lunes a los representantes de empresarios y sindicatos contempla la posibilidad de que las mutuas puedan autorizar el alta médica de trabajadores que lleven más de un año de baja por accidentes laborales. Actualmente, estas entidades colaboradoras solo tienen la competencia de certificar la recuperación del paciente durante los primeros 365 días de la incapacidad temporal (IT), a pesar de que tradicionalmente gestionaban todo el proceso en casos de contingencias profesionales.

Esta medida forma parte de las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, liderado por Elma Saiz, con el objetivo de reducir la duración de las bajas laborales. No obstante, fuentes cercanas a la mesa de diálogo social minimizan su alcance, asegurando que tendrá un efecto limitado, ya que las bajas comunes -las más frecuentes y derivadas de enfermedades no laborales- continuarán siendo competencia de los médicos del sistema público, aunque las mutuas puedan proponer el alta.

Estas mismas fuentes advierten que el borrador presentado está aún en una fase muy inicial y necesita más desarrollo. Además, subrayan que las propuestas se centran sobre todo en los procesos que superan los 365 días, los cuales representan menos del 3% del total de bajas por IT. Sin embargo, los casos de larga duración han aumentado significativamente: de 45.000 en 2020 a 210.000 actualmente, con un notable crecimiento también en los procesos que superan los 545 y 730 días.

Con esta iniciativa, la Seguridad Social parece querer responder a una vieja demanda de las mutuas, que desde la aprobación de la Ley de Presupuestos de 2005 vieron limitada su capacidad de actuación, ya que el control de las bajas prolongadas pasó al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Desde el sector de las mutuas insisten en que el problema persistirá mientras no se les permita gestionar también las altas en los casos de contingencias comunes. Critican que se les delegue el tratamiento de una dolencia originada fuera del entorno laboral, pero no se les autorice a certificar la recuperación en esos mismos casos.

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suárez, reconoció en una comparecencia que la propuesta de devolver a las mutuas cierta capacidad para emitir altas en casos profesionales es un ajuste técnico que apenas modifica el panorama actual. «Las mutuas ya gestionan la mayoría de procesos por contingencias profesionales y también la parte económica en las bajas comunes. Lo nuevo sería extender la posibilidad de proponer altas más allá del primer año», explicó Suárez. Aun así, esta medida se interpreta como un gesto del Ministerio hacia las mutuas, que llevaban años reclamando una mayor intervención en estos procesos.

Otro aspecto destacado de la propuesta es la posibilidad de que las mutuas puedan elaborar informes que sirvan para solicitar la declaración de incapacidad permanente de un trabajador, incluso si la baja no ha superado los 365 días. Esta novedad es vista por los actores sociales como una ampliación significativa del papel de estas entidades.

Con estas nuevas medidas, el Ministerio busca reimpulsar la colaboración con las mutuas en la gestión de las incapacidades temporales. Sin embargo, las fuentes consultadas recuerdan que aún hay compromisos pendientes. En julio del año pasado, se acordó con patronal y sindicatos que las mutuas asumieran el tratamiento de las bajas traumatológicas para aliviar la carga del sistema público. Sin embargo, advierten que los convenios necesarios con las Comunidades Autónomas no se han materializado, por lo que dicho acuerdo sigue sin aplicarse.

(El Economista, 04-06-2025)