La AIReF prevé un aumento del gasto en pensiones de casi un 6% para 2025

El gasto en pensiones alcanzará un nuevo máximo histórico a finales de 2025. Así lo estima la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que en su Informe de Seguimiento del Plan Fiscal y Estructural a Medio Plazo -hecho público el pasado miércoles- prevé que el desembolso anual destinado a las pensiones de la Seguridad Social aumente un 5,8% este año.

Este incremento situaría el presupuesto destinado al pago de las pensiones contributivas en unos 182.681,14 millones de euros a final de año. Esta cifra se calcula a partir del gasto oficial registrado en diciembre de 2024 y sumando el crecimiento estimado por la AIReF. Es la segunda vez que el organismo revisa al alza esta previsión: inicialmente preveía un aumento del 4,9%, que ya en abril elevó al 5,6%.

Entre los factores que explican este crecimiento están, por orden de importancia: la revalorización anual de las pensiones (este año del 2,8%, ligada al IPC del año anterior), el incremento del número de pensionistas debido al envejecimiento de la población y la llegada de la generación del baby boom a la edad de jubilación, así como el llamado «efecto sustitución» (la diferencia entre la pensión de los nuevos jubilados y la de quienes fallecen, lo cual contribuye al aumento del gasto desde hace décadas).

En detalle, la AIReF estima que la revalorización de las pensiones aporta 2,8 puntos porcentuales al aumento total del gasto; el crecimiento del número de jubilados, 1,4 puntos; el efecto sustitución, 1,2 puntos; y otras medidas -como sentencias relacionadas con el complemento de paternidad- suman 0,8 puntos (seis décimas más de lo previsto anteriormente en abril).

De cara a los próximos años, el organismo prevé que el ritmo de crecimiento del gasto en pensiones se desacelere gradualmente: estima un alza del 4,8% en 2026, del 4,7% en 2027 y del 4,5% en 2029. Esta desaceleración se atribuye a una menor presión inflacionaria y a una reducción progresiva del efecto sustitución, aunque estas tendencias serán parcialmente compensadas por el continuo incremento del número de jubilados.

Además, la AIReF señala que el aumento de pensiones no contributivas, de los complementos a mínimos, y el mayor número de hombres que acceden al complemento por paternidad -como recoge el Real Decreto-ley 2/2023 para el periodo 2024-2027- también ejercerán presión sobre el gasto. Sin embargo, este efecto se limitará al corto plazo y se espera que aporte entre 0,3 y 0,5 puntos al gasto entre 2025 y 2027.

El informe también apunta que las transferencias sociales, principalmente las pensiones, ganarán peso dentro del Producto Interior Bruto (PIB) en los próximos años. La AIReF prevé que pasen de representar el 16,9% del PIB en 2024 al 17,4% en 2029, siendo el crecimiento de las pensiones la causa principal de este incremento.

En concreto, para 2025, el organismo espera que el gasto en pensiones aumente dos décimas del PIB, impulsado tanto por el crecimiento del número de jubilados como por el aumento de la pensión media. A partir de 2026, el crecimiento será más moderado, con una estabilización en ese año y aumentos de una décima anual entre 2027 y 2029.

Por otra parte, las demás prestaciones que abona la Seguridad Social también incrementarán su peso en la economía, pasando del 3,9% del PIB en 2024 al 4,1% en 2029. Este aumento se debe, principalmente, al mayor coste de la incapacidad temporal y al crecimiento del gasto en pensiones del régimen de Clases Pasivas del Estado -dirigido a ciertos funcionarios-, cuyo incremento medio anual ronda el 6% en términos nominales.

(El Economista, 19-05-2025)