Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, reconoció que en los últimos años ha existido un claro exceso regulatorio en la información extra financiera exigida a las empresas cotizadas, lo que ha supuesto una carga importante para las compañías españolas y europeas. Señaló que las autoridades europeas han iniciado un proceso de revisión para simplificar estas obligaciones y que la CNMV también trabajará en esa línea, especialmente en la actualización del código de buen gobierno.
Durante su intervención en un foro organizado por Mapfre, defendió que Europa ha sido pionera en la regulación de las inversiones sostenibles y ha logrado movilizar grandes recursos, aunque admitió que se llegó a pedir demasiada información a las empresas, con informes muy extensos y requisitos poco proporcionados. Afirmó que la revisión normativa debe basarse en la materialidad, garantizando que solo se solicite información realmente útil y relevante, y en la proporcionalidad, de modo que las obligaciones se adapten al tamaño de cada empresa. Según San Basilio, la simplificación debe ser profunda, aunque evitando caer en una desregulación excesiva.
También advirtió de que el proceso legislativo es complejo y que, pese a la tentación de aplicar recortes drásticos, es preferible un trabajo más detallado para ajustar la normativa con rigor. Añadió que en España se abordará en 2026 una revisión del código de buen gobierno para hacerlo más sencillo.
En la apertura del acto, Elena Sanz, consejera delegada de Mapfre Iberia, subrayó la relevancia de los criterios ESG y de la educación financiera como herramienta de transformación social. Explicó que tanto Mapfre como su fundación trabajan para mejorar el conocimiento financiero de la población, fomentar el ahorro desde edades tempranas y promover decisiones económicas más autónomas, así como para impulsar las inversiones responsables y reforzar la colaboración público-privada ante los desafíos derivados del cambio climático.
(Cinco Días, 04-12-2025)






