La contribución fiscal del Ibex sube un 10% y supera los 59.500 millones

Los impuestos abonados directamente por las empresas del Ibex 35 crecieron un 7% en 2024, alcanzando los 21.547 millones de euros. Esto equivale a que por cada 100 euros de beneficio antes de impuestos soportados, 39 euros se destinan al pago de estos tributos.

Las compañías que integran el Ibex 35 se consolidan como un actor clave en la recaudación fiscal en España, al alcanzar una Contribución Tributaria Total (CTT) de 59.562 millones de euros en 2024. Esta cifra representa un incremento del 10% respecto al año anterior, marcando el mayor nivel de aportación de los últimos seis años por parte del principal índice bursátil español. Este crecimiento ha sido impulsado tanto por los tributos que las empresas asumen directamente como por los que gestionan y transfieren a la Hacienda Pública.

Así lo refleja el informe «Contribución Tributaria Total del Ibex 35 en 2024», elaborado por PwC, que analiza en detalle el impacto fiscal de las principales cotizadas españolas. Los tributos soportados -que representan un coste directo para las empresas y afectan a sus resultados- sumaron 21.547 millones de euros, un 7% más que en 2023. Por su parte, los impuestos recaudados por las compañías -como consecuencia de su actividad económica- ascendieron a 38.015 millones, con un crecimiento del 11% interanual.

Durante el año, los impuestos soportados representaron el 39% del beneficio antes de dichos tributos, lo que significa que casi dos quintas partes del resultado operativo de las compañías fueron destinadas a Hacienda en forma de impuestos directos.

En términos diarios, el Ibex 35 contribuyó con 163 millones de euros a las cuentas públicas, lo que equivale a una media de 1.214 euros por habitante en España a lo largo de 2024. Además, la contribución tributaria total de estas empresas supone el 12,94% del total recaudado por la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

Dentro de los impuestos soportados, el mayor peso recayó en el impuesto sobre beneficios, que sumó 6.199 millones de euros, representando el 29% del total. Le siguieron los impuestos laborales, con 5.537 millones (25%), y los tributos sobre productos y servicios, que alcanzaron los 4.328 millones (20%). Los impuestos medioambientales también destacaron, aportando 2.318 millones. A esto se suman los gravámenes temporales sobre sectores específicos -energético y bancario- que contribuyeron con 2.307 millones.

Sin embargo, este panorama positivo se ve afectado por una elevada incertidumbre jurídica. Por ejemplo, la recaudación del Impuesto sobre Sociedades sufrió el impacto de importantes devoluciones, entre ellas 130 millones de euros como consecuencia de la declaración de inconstitucionalidad de ciertas medidas del Real Decreto-ley 3/2016, según la Sentencia del Tribunal Constitucional 11/2024. Asimismo, la recaudación del canon hidráulico también se vio alterada en años anteriores tras ser anulada su aplicación retroactiva por el Tribunal Supremo.

Francisco González Fernández-Mellado, socio responsable de Tax Reporting & Strategy de PwC España, advierte que «la inseguridad jurídica complica que los grandes grupos empresariales puedan anticipar con certeza sus costes fiscales. La evolución histórica recogida en nuestro estudio pone de manifiesto el impacto que los continuos cambios legales y decisiones judiciales tienen sobre la aportación fiscal de estas empresas. Casos como las recientes sentencias del Constitucional sobre el Real Decreto 3/2016 o del Supremo sobre el canon hidráulico son ejemplos claros de esta inestabilidad».

En relación con los impuestos recaudados por las compañías, la mayor partida corresponde a los tributos sobre productos y servicios, con más de 19.950 millones de euros, gracias en gran parte al crecimiento del IVA neto. Los impuestos ligados al empleo aportaron 7.123 millones, seguidos por los impuestos medioambientales (5.556 millones) y los impuestos sobre beneficios -principalmente retenciones- con 5.349 millones. El aumento de estas retenciones se explica por la subida de los tipos de interés y el incremento en el reparto de dividendos por parte de las empresas cotizadas.

(Expansión, 07-07-2025)