El mercado laboral español enfrenta un notable desajuste: por un lado, hay un amplio grupo de personas sin cualificación y, por otro, una elevada proporción de trabajadores con una formación superior a la requerida. Esta brecha provoca que tres de cada cuatro empresas tengan dificultades para cubrir sus vacantes, según el más reciente informe sobre escasez de talento elaborado por ManpowerGroup. La carencia más significativa se da en perfiles técnicos provenientes de la Formación Profesional (FP) de grado medio.
Actualmente, solo el 10% de los jóvenes españoles de entre 25 y 34 años ha finalizado la FP de grado medio como máximo nivel educativo, mientras que en la media europea esta cifra se sitúa en el 25%, según datos de la OCDE. Sin embargo, la FP está ganando terreno: el número de estudiantes ha crecido un 32,6% desde el curso 2017-2018, de acuerdo con el Ministerio de Educación.
A pesar de este avance, queda mucho camino por recorrer. Las empresas llevan años alertando sobre la escasez de profesionales cualificados, un problema que se agrava con la jubilación de trabajadores con experiencia y conocimientos técnicos. El informe FPAnálisis, elaborado por el Observatorio de la Formación Profesional de CaixaBank Dualiza en colaboración con Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad, prevé que en la próxima década habrá un desfase superior a los dos millones de personas entre quienes se jubilen y quienes accedan al mercado laboral. Las regiones más afectadas serán Asturias, Castilla y León, Cantabria y Galicia.
«El cambio demográfico, sumado al avance tecnológico y la transición ecológica, serán claves en la transformación económica, y la Formación Profesional será una herramienta fundamental para afrontarlos», afirma Antonio Mondaca, investigador de CaixaBank Dualiza.
Según las previsiones, de las 12,04 millones de oportunidades laborales que surgirán en España hasta 2035, el 27% (unos 3,32 millones) requerirá formación en FP. Esta demanda será particularmente alta en sectores como la industria, donde el 41% de los trabajadores deberá contar con estudios de FP, así como en el ámbito sanitario. Además, los nuevos desafíos medioambientales impulsarán el empleo en ocupaciones «verdes»: de las 502 profesiones identificadas, 117 son consideradas prioritarias por su impacto ambiental, y 71 están ligadas a titulaciones de FP en sectores como la construcción sostenible, energías renovables, movilidad eléctrica y economía circular.
El aumento del alumnado de FP se debe, en parte, a la expansión de la modalidad online, que en el curso 2022-2023 representó el 25,6% de las matrículas en grado superior y el 13,5% en grado medio. No obstante, la FP Dual, que combina formación académica con prácticas en empresas, sigue siendo minoritaria: solo el 5% de los estudiantes (unos 53.400) la cursan. Según la Cámara de Comercio de España, las empresas ven en la FP Dual una vía efectiva para formar talento adaptado a sus necesidades y captar nuevos profesionales.
La reciente Ley de Ordenación e Integración de la FP ha potenciado esta modalidad, permitiendo que los estudiantes comiencen su experiencia en empresas desde el primer curso, cuando anteriormente se limitaba al segundo. Esta fórmula mejora notablemente la inserción laboral: en el grado medio, la tasa de empleo alcanza el 74% a los cuatro años, 7,3 puntos por encima de la FP tradicional. Además, la nueva legislación contempla incentivos para las empresas que formalicen contratos formativos, aunque ocho de cada diez desconocen aún estas ventajas, según la Cámara de Comercio.
Para fomentar su desarrollo, la Alianza para la FP Dual reúne a más de 1.600 entidades, entre empresas, centros de formación y organizaciones. La mitad de sus miembros son empresas interesadas en incorporar talento joven. «Existe una enorme necesidad de profesionales, aún mayor si se considera que muchos jóvenes eligen su formación por moda o por lo que ven en los medios, en lugar de atender a lo que realmente demanda el mercado», señala Ignacio de Benito, codirector de la Alianza y miembro de la Fundación Bertelsmann. Añade que las pequeñas empresas, con más dificultades para encontrar candidatos adecuados, encuentran en la FP Dual una solución eficaz, al poder formar a los jóvenes desde el inicio de su preparación y retenerlos luego.
Entre las entidades más activas en la Alianza están CaixaBank Dualiza, Acciona, Agbar, Bosch y Nestlé, que también trabajan para dar visibilidad a las profesiones con mayores salidas laborales y mejores condiciones, ayudando a combatir la desinformación que condiciona la elección formativa de muchos estudiantes.
A pesar del impulso, la FP Dual avanza lentamente. Muchos centros de FP industrial no pueden atender la demanda de las empresas por falta de recursos, según señala CaixaBank Dualiza. Por eso, la entidad colabora con administraciones y centros educativos para acelerar su implantación. Junto a FPEmpresa, ha lanzado una convocatoria para apoyar proyectos que respondan a los nuevos retos del mercado. Entre ellos destaca uno en Tarragona y Zamora, orientado a formar tuberos, una profesión en declive por la falta de relevo generacional. Otra iniciativa destacada es la colaboración entre la empresa Cosentino y el IES Juan Rubio Ortiz (Almería), donde los alumnos de Mecatrónica Industrial realizan su formación en entornos reales, como la reconfiguración de maquinaria de control numérico.
(El Periódico, 19-05-2025)






