La gran banca gana 25.416 millones

Los resultados de las entidades financieras apenas se están viendo afectados por la bajada de los tipos de interés. Esto se explica por la combinación de un aumento en el volumen de crédito y de mayores ingresos derivados de la comercialización de productos que generan altas comisiones, como fondos de inversión, seguros, planes de pensiones y servicios de intermediación bursátil.

El crédito hipotecario está creciendo con fuerza. Aunque este producto en sí tiene poca rentabilidad debido a la intensa competencia que ha reducido los márgenes, actúa como puerta de entrada a otros negocios, especialmente seguros, pero también fondos y planes de pensiones. En este ámbito, CaixaBank ha aumentado un 39%, Ibercaja un 50%, Kutxabank un 36,5%, Sabadell un 26% y Unicaja un 24%.

Por otro lado, Santander y Bankinter han optado por mantener un perfil más conservador, mientras que BBVA ha reducido voluntariamente su cuota (su producción ha caído un 7%). Según Héctor Grisi, consejero delegado de Santander, en el mercado se han ofrecido hipotecas al 1,65%. La CEO de Bankinter ha calificado estos precios como «irracionales».

Aunque el impuesto extraordinario a la banca impulsado por el Gobierno ha restado beneficios, las entidades lo han compensado gracias a la supresión de un coste regulatorio: las aportaciones anuales al Fondo de Garantía de Depósitos español y al Fondo Único de Resolución europeo. En términos de rentabilidad, BBVA y Bankinter encabezan la clasificación con un 19% sobre el capital tangible (ROTE).

Los analistas prevén que el sector cierre 2025 con unas ganancias de 33.550 millones de euros, según el consenso de Bloomberg, lo que supondría un avance del 5% respecto a los 31.768 millones registrados en 2024, que ya fue el tercer año consecutivo de beneficios récord.

Tanto BBVA como Santander atraviesan un periodo muy favorable. Santander apunta al mejor resultado de sus 160 años de historia, con 13.684 millones de beneficio neto. BBVA, por su parte, intenta dejar atrás el fracaso de la opa sobre Sabadell y ha presentado unos resultados trimestrales ligeramente inferiores a lo previsto. La depreciación del peso mexicano ha afectado al grupo, ya que México representa su principal fuente de ingresos y concentra el 44% de sus ganancias.

La entidad asegura que cuenta con suficiente dimensión en España -donde ocupa el tercer puesto del sector- para competir con garantías. «Nuestro futuro no dependía del desenlace de la opa y tampoco necesitamos reequilibrar el peso de los mercados emergentes en el grupo», sostiene Onur Genç. Los analistas estiman que en 2025 ganará 10.500 millones.

Tanto para BBVA como para Santander, aunque los ingresos de América Latina siguen siendo muy relevantes, ha sido España el principal motor operativo gracias al dinamismo comercial. La economía española lidera el crecimiento en Europa y el empleo se mantiene sólido, lo que mantiene la morosidad en niveles mínimos. En el caso de CaixaBank, a comienzos de año los analistas anticipaban un descenso del 10% en el beneficio anual. Ahora consideran que podría igualar el récord alcanzado en 2024.

Las fusiones bancarias recientes en España -como la absorción de Bankia por parte de CaixaBank- han contribuido a reducir notablemente los costes mediante el cierre de oficinas. Además, el problema del legado inmobiliario de la crisis de 2008 se considera ya resuelto. CaixaBank ha logrado deshacerse prácticamente de todos los activos tóxicos heredados de Bankia.

(Expansión, 14-11-2025)