El reto principal que enfrentan los centros de formación, las empresas y la sociedad en su conjunto consiste en adaptar y hacer evolucionar la educación y las habilidades profesionales para aprovechar al máximo las oportunidades que trae consigo el futuro del trabajo.
El informe «Empleos y sectores emergentes 2025» elaborado por DigitalES en colaboración con InfoJobs, revela una tendencia ya conocida pero cada vez más relevante. Basado en el análisis de más de 12 millones de ofertas laborales, el estudio ofrece una imagen clara de cómo está cambiando el mercado de trabajo en España. Según sus conclusiones, la digitalización, la transición ecológica y los cambios demográficos están impulsando una transformación inevitable en la que las habilidades blandas propias del ser humano comienzan a cobrar un valor decisivo como motor de dicho cambio.
El informe clasifica las profesiones digitales con mayor demanda en cuatro áreas clave: inteligencia artificial, computación en la nube, centros de datos y ciberseguridad. Entre ellas destaca el crecimiento notable en la demanda de ingenieros de centros de datos, cuyo número de ofertas se incrementó en un 875% entre 2019 y 2024. También crecen con fuerza los ingenieros SOC con un 743%, los ingenieros de datos con un 727%, los formadores en ciberseguridad con un 621%, y los profesionales con conocimientos en inteligencia artificial y modelos generativos con un 555%. Asimismo, resalta el caso del consultor de seguridad TIC, con 3.357 vacantes registradas en 2024.
En el ámbito de la inteligencia artificial y los modelos generativos, se demanda el científico de datos, quien se encarga de extraer valor de grandes volúmenes de información, así como el ingeniero de machine learning, que convierte modelos de prueba en aplicaciones reales y escalables. También es clave el ingeniero de datos, responsable de garantizar que la información esté disponible, sea fiable y utilizable por sistemas de IA. A estos perfiles se suman los usuarios de IA en sectores no tecnológicos, como marketing, educación, ventas o recursos humanos, que utilizan estas herramientas para ser más productivos en sus funciones, reflejando cómo la inteligencia artificial se extiende a todas las áreas de trabajo.
En computación en la nube, uno de los perfiles más demandados es el ingeniero DevOps, que combina desarrollo de software y operaciones de TI para automatizar procesos y facilitar la entrega continua de software. También destaca el desarrollador full stack, que trabaja tanto en la parte visible como en la lógica interna de las aplicaciones, especialmente en entornos cloud como AWS, Azure o GCP. Por su parte, el arquitecto cloud diseña y supervisa la infraestructura tecnológica de una organización en la nube, una tarea cada vez más necesaria a medida que crecen las migraciones hacia este tipo de entornos.
En lo que respecta a los centros de datos, se necesitan operadores que garanticen su funcionamiento diario y mantenimiento constante, dado que estas instalaciones son la base física de buena parte de la economía digital. También se requiere un número creciente de ingenieros de centros de datos, encargados de diseñar y gestionar los sistemas técnicos de estas infraestructuras críticas.
En el campo de la ciberseguridad, el perfil más buscado es el del consultor TIC, encargado de evaluar riesgos, asesorar en políticas y recomendar soluciones de protección. Le siguen el gestor de seguridad, responsable de las operaciones diarias y la gestión de crisis, y el arquitecto de ciberseguridad, que diseña la estructura de protección de los sistemas informáticos empresariales. Todos ellos son esenciales ante el incremento constante de ciberamenazas y la creciente necesidad de proteger los datos y sistemas organizativos.
(Expansión, 05-06-2025)






