La OTAN calcula que España ya ha llegado al 2% del PIB en gasto en defensa

España ha alcanzado ya en 2025 el 2% de su producto interior bruto (PIB) destinado a gasto en Defensa, según confirma el último informe de la OTAN. Aunque sigue situándose, junto a países como Portugal, Alemania, Bélgica, Macedonia del Norte, República Checa y Luxemburgo, entre los Estados que menor proporción de su PIB dedican a este ámbito, se trata de la primera vez que cumple con el objetivo fijado en 2014 por la Alianza Atlántica para el plazo de diez años. En aquel momento, España apenas destinaba el 0,92% de su PIB a gasto militar. El Ejecutivo ha recibido el dato con satisfacción, subrayando que se cumple así el compromiso adquirido por Pedro Sánchez para finales de este año. La ministra de Defensa, desde Berlín y junto a su homólogo alemán Boris Pistorius, destacó: «Hemos hecho un esfuerzo enorme, que demuestra nuestro compromiso con la paz, con Europa y con la OTAN».

El propio Sánchez ya había adelantado el 22 de abril que España alcanzaría la meta del 2% en 2025, lo que implicaba destinar 10.471 millones de euros adicionales a Defensa hasta sumar un total de 33.123 millones. Con ello, el Gobierno se adelanta cuatro años a la previsión inicial, que fijaba el cumplimiento en 2029. En 2024, España cerró con un gasto del 1,40% del PIB, por encima del 1,28% previsto.

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca intensificó la presión sobre sus aliados para elevar todavía más el gasto militar, hasta el 5% del PIB. Antes de esa exigencia, el plan español proyectaba llegar al 1,32% en 2025 y escalar de forma progresiva hasta el 2% en 2029.

En un comunicado, la OTAN explicó que las cifras reflejan datos recopilados hasta el 3 de junio de este año, con estimaciones para 2025. La Alianza celebró que todos sus miembros alcancen ya este año la meta del 2% fijada en la cumbre de Gales de 2014. Hace un año solo 19 de los 32 Estados cumplían con ese nivel; ahora son 31, con la excepción de Islandia, que no cuenta con un ejército y, por tanto, carece de presupuesto de defensa tradicional.

Fuentes del Ministerio de Defensa recalcan que España no solo contribuye con efectivos en las misiones de la OTAN, sino que también cumple su compromiso de inversión. Señalan que esos recursos permiten reforzar las capacidades de las Fuerzas Armadas y son posibles gracias al Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, dotado este año con 10.471 millones. Este programa impulsa áreas consideradas estratégicas por la OTAN, como inteligencia artificial, big data, robótica, tecnologías cuánticas y de la información, biotecnología, energías avanzadas y nuevos sistemas de propulsión. Se trata, aseguran, de «tecnologías duales de gran impacto, muchas de ellas transversales, esenciales para la seguridad colectiva en un contexto internacional cada vez más complejo».

La presión de Trump, que llegó a amenazar con retirar a EE UU de la organización, junto a la guerra en Ucrania y las ambiciones de Vladímir Putin, llevaron a la OTAN a acordar en junio un aumento drástico del gasto en defensa hasta el 5% del PIB en 2035. El Gobierno español considera esa cifra «desproporcionada» e incluso «perjudicial». Por ello, aunque Pedro Sánchez firmó la declaración final de la cumbre celebrada en La Haya, logró antes el compromiso escrito del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, de que España pueda cumplir sus obligaciones con un gasto en torno al 2,1%, cifra que el Ejecutivo estima suficiente.

(El País, 01-09-2025)