La Unión Europea tiene lista una lista de aranceles por valor de 72.000 millones de euros en productos estadounidenses que podría activarse el 1 de agosto si fracasan las conversaciones con Washington. La expresión «medidas intolerables e injustificadas» fue una de las más repetidas por los ministros de Comercio de los Veintisiete en la cumbre extraordinaria celebrada ayer, donde se evidenció el creciente malestar en Europa tras la amenaza de Donald Trump de imponer nuevos aranceles del 30% al bloque comunitario.
Pese a que los Estados miembros ya daban por hecho que más de dos meses de negociaciones no serían suficientes para restaurar el escenario anterior a la guerra comercial iniciada por Trump en abril, confiaban en que un acuerdo preliminar estuviera cercano. Incluso estaban dispuestos a aceptar un trato que favoreciera claramente a Estados Unidos.
Se barajaba la posibilidad de que Washington aplicara aranceles generalizados del 10%, con algunas excepciones sectoriales. Además, los negociadores europeos intentaban asegurar un compromiso por parte de la Casa Blanca de no aplicar nuevos aranceles, como los planteados al cobre y a los productos farmacéuticos, siempre y cuando se firmara el acuerdo antes de su entrada en vigor.
Sin embargo, la amenaza concreta de gravámenes del 30% lanzada por Trump en su carta ha provocado una fuerte sacudida en Europa. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, reconoció que este anuncio ha generado un impacto profundo en el continente, especialmente después de haber declarado la semana pasada en el Parlamento Europeo que las negociaciones avanzaban positivamente.
Aunque el objetivo principal sigue siendo alcanzar un acuerdo, algunos países como Alemania, Italia e Irlanda -con fuertes vínculos comerciales con Estados Unidos- abogan por firmar cuanto antes para disipar la incertidumbre. Por otro lado, un bloque cada vez más amplio de Estados, encabezado por Francia, pide endurecer la postura de la UE para reforzar su capacidad negociadora. Laurent Saint-Martin, delegado francés de Comercio, instó a la Unión a mostrar mayor firmeza y claridad en su respuesta ante un posible fracaso en las negociaciones.
En este contexto, la Comisión Europea ha enviado a los Estados miembros una nueva lista de represalias comerciales que afectaría a exportaciones de Estados Unidos por un valor estimado de 72.000 millones de euros. Este paquete, que podría activarse también el 1 de agosto, es una versión ajustada de una propuesta inicial de 97.000 millones, tras las exenciones solicitadas por algunos países.
Este segundo conjunto de medidas se sumaría al primer paquete anunciado en abril, que ya prevé aranceles del 15% al 25% sobre productos estadounidenses por valor de 21.000 millones de euros. Aunque ya está completamente preparado, su aplicación también está prevista para el 1 de agosto, dependiendo del desarrollo de las negociaciones. Teniendo en cuenta el tiempo que llevó aprobar la primera tanda de represalias, se estima que este nuevo paquete podría quedar cerrado en los próximos días.
Sefcovic dejó claro que la actual incertidumbre no puede prolongarse y que la UE debe estar lista para todos los escenarios. «Si es necesario, aplicaremos medidas proporcionales y bien fundamentadas para restablecer el equilibrio en nuestra relación con Estados Unidos», afirmó.
Bruselas ya no confía plenamente en el proceso negociador. Aunque se mantiene la esperanza de cerrar un acuerdo, también se considera esencial contar con mecanismos de defensa ante posibles giros inesperados por parte de Washington. Para algunos, esta postura firme constituye la mejor estrategia ante las amenazas de Trump. El ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, subrayó que «para alcanzar la paz, primero hay que estar preparados para la guerra».
Desde Austria, el ministro de Trabajo y Economía, Wolfgang Hattmannsdorfer, fue más allá y planteó la posibilidad de preparar ya un tercer paquete de medidas centrado en las grandes tecnológicas estadounidenses. Mientras tanto, las negociaciones continúan pese a las amenazas. Sefcovic anunció que volvería a contactar ese mismo día con sus homólogos en EE. UU. para trasladarles la decepción europea, aunque reiteró el compromiso de seguir trabajando para cerrar un principio de acuerdo antes de que acabe el mes.
(Expansión, 15-07-2025)






