Los inversores de las productoras que trajeron Hollywood a España ganan su batalla contra Hacienda

España lleva años consolidándose como escenario de grandes producciones cinematográficas internacionales gracias a los incentivos fiscales destinados a este sector. «Queremos ser el Hollywood europeo», declaró Pedro Sánchez en julio de 2021 durante una visita a los estudios Universal en su gira económica por Estados Unidos. Películas y series como Furia de Titanes 2 (Warner Bros y Cott Productions), Fría Luz del Día (Summit Entertainment e Intrepid Pictures), Fast & Furious 6 (Universal Studios), Exodus: Dioses y reyes (Scott Free Productions y 20th Century Fox), Juego de Tronos (HBO) o Star Wars (Lucasfilm y Disney) eligieron España como plató hasta que la Agencia Tributaria comenzó a cuestionar la forma en que tributaban sus beneficios. La Audiencia Nacional se alineó con las productoras, organizadas en agrupaciones para captar financiación, y a comienzos de año aceptó varios recursos contra las reclamaciones de Hacienda. Ahora, el mismo tribunal respalda también a los inversores privados implicados en esos proyectos.

Desde 2004, la Ley del Impuesto sobre Sociedades contempla las agrupaciones de interés económico (AIE) como vehículo para que las productoras puedan aplicar deducciones por las inversiones en obras audiovisuales. Este instrumento fue clave para que Canarias, Andalucía, Cataluña o Madrid se convirtieran en escenarios habituales de rodajes, impulsando además el turismo asociado a estas producciones.

Para acceder a estas ventajas fiscales, la normativa actual del impuesto sobre sociedades (vigente desde noviembre de 2017) exige que el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), dependiente del Ministerio de Cultura, o el órgano competente de la comunidad autónoma (como ocurre en Canarias, donde los incentivos son mayores), certifique que la obra tiene un valor cultural relacionado con la realidad española o contribuye a la diversidad cultural.

Entre los inversores que participaron en estas estructuras figuran bancos como Santander o Bankinter; productoras como Telecinco Cinema (Mediaset) y Atresmedia Cine; operadores de telecomunicaciones como Vodafone o R Cable y Telecable Telecomunicaciones (MásMóvil); aerolíneas como Air Europa y Binter; joyerías como Tous y Cristian Lay; compañías de alquiler de coches como Ok Mobility y Record Go, además de otras firmas como la extinta Isolux Corsán o Fain Ascensores. A pesar de que contaban con la certificación correspondiente, la Agencia Tributaria impugnó numerosas liquidaciones al considerar que estas estructuras se creaban exclusivamente para rebajar la carga fiscal.

Las AIE de Furia de Titanes II y Fast & Furious 6 (ambas rodadas en Canarias), Fría Luz del Día (con Bruce Willis y Sigourney Weaver, filmada en Madrid y la Comunidad Valenciana) y Exodus (dirigida por Ridley Scott y rodada en el desierto de Tabernas, en Almería) fueron algunas de las que recurrieron. Tras el respaldo del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) a los criterios de Hacienda, las agrupaciones acudieron a los tribunales para defender deducciones que superaban conjuntamente los 60 millones, más intereses. Fuentes jurídicas sostienen que la factura para Hacienda podría sobrepasar los 100 millones cuando se resuelvan otros expedientes todavía pendientes.

La Audiencia Nacional, en varias sentencias dictadas en el primer trimestre de 2025 y adelantadas por CincoDías, determinó que estas agrupaciones sí deben ser consideradas productoras cinematográficas y no meras estructuras diseñadas para generar ventajas fiscales, como sostenía la Inspección. El tribunal, apoyándose en un fallo previo del Supremo relativo a deducciones por I+D+i, recordó que Hacienda no puede ignorar el criterio del Ministerio de Cultura, cuya certificación sobre la validez de las AIE tiene carácter vinculante.

A raíz de estas resoluciones, la Audiencia Nacional ha extendido la misma doctrina a los inversores privados, avalando la corrección de sus declaraciones del impuesto de sociedades. En cuatro sentencias dictadas entre junio y septiembre, a las que ha tenido acceso este periódico, el tribunal reitera los fundamentos ya utilizados para respaldar las deducciones de las AIE. Una de las últimas resoluciones favorables beneficia a una filial del grupo MásMóvil -ahora MasOrange-, que había invertido en estas producciones para aplicarse deducciones fiscales.

Hacienda había anulado sus declaraciones al considerar que la actividad de estos inversores no les daba derecho a los beneficios fiscales, basándose en su postura previa de que la AIE no tenía condición de productora según su interpretación de la norma. Sin embargo, los inversores siguieron la misma vía legal que las agrupaciones y han obtenido idéntico resultado: la anulación de las liquidaciones y el reembolso de las cantidades pagadas para regularizar su situación mientras el caso se resolvía en los tribunales.

(Cinco Días, 11-11-2025)